martes, 2 de julio de 2024

LA ARTESANÍA Y EL DEVENIR HISTÓRICO

 



El Arte es manifestación del poder, expresión de la ideología del poder. Tal vez por eso ha sido tan tratado y valorado durante siglos. Por ejemplo, actualmente China o Dubai muestran su poder a través del arte de la arquitectura, con sus imponentes y elevadas edificaciones. El Arte es usado para mostrar quien ejerce la voluntad de poder.

Por el contrario, la artesanía ha terminado por convertirse en un mal pariente, marginal y relegado.

No sé si en algún país existe alguna Escuela o Facultad de Artesanía, así como existen las Facultades y las Escuelas de Arte. No para formar artesanos, sino para formar estudiosos y teóricos de la artesanía universal y nacional. La Escuela de Arte de la Universidad Central de Venezuela no forma artistas sino teóricos del arte. La Universidad Pedagógica Experimental Libertador y la Universidad de Carabobo egresa Licenciados en Educación, mención Artes, no forma artistas sino docentes para expandir el conocimiento del arte. Eso sí, la mayoría de los estudiantes son artistas.

En el área del Arte existen historiadores, críticos y profesores, los cuales estudian el hacer y las concepciones de los artistas. Éstos han dividido al arte en periodos históricos: el Barroco, el Clásico Griego o Romano, el Arte Moderno, y así muchos más.

En cambio, la artesanía parece que fuese la misma desde hace 15 mil años cuando se inició el proceso civilizatorio. Que ésta fuese algo que está congelado, petrificado y no ha sufrido ningún cambio ni en los materiales, ni en las técnicas y ni en las expresiones formales.

No existe una artesanía del Renacimiento, de la Edad Media, o del Barroco Americano. La artesanía es una sola cosa. Ésta parece seguir el postulado de Parménides y no el de Heráclito. Asunto extraño.

No puede ser que la artesanía que se dio en el Gran Fértil sea la misma que se realizó en Europa durante el siglo X (d C). Los instrumentos tienen que haber cambiado o haberse modificado, lo mismo debe haber sucedido con los materiales y con la expresión plástica de los objetos. Pues el artesano era otro sujeto y el hacer humano es un proceso histórico, una construcción sociohistórica, dirían los entendidos.

Esa diferencia entre los estudios del Arte y de la Artesanía, tiene sus consecuencias. La primera, es la marginación intelectual del hacer artesanal. En segundo, la falta de definición de la misma. Pues al ser la artesanía un hacer marginado no se le considera de manera seria y pertinente.

Si existe, por ejemplo, un Arte Barroco debe existir una Artesanía Barroca. Ambos tienen que haber estado emparentadas. Lo mismo con los demás periodos en que se divide el arte. Tomemos por caso la arquitectura, ésta responde a un conjunto de variantes más allá de la misma arquitectura; tenemos: la ingeniería, los procesos constructivos, los instrumentos, la maquinaria de trabajo, por nombrar unos pocos. La arquitectura cambia si éstos cambian.

Si el arte y su concepción cambiaban de un periodo a otro, lo mismo debe haberle pasado a lo que hoy llamamos artesanía. Porque ésta también es un proceso dinámico, una construcción viva. Sin embargo, consideramos que la artesanía es algo ancestral, que ha permanecido igual a lo largo de los siglos. Como si ésta fuesen las tablas de la ley que le dieron al panela Moisés. Esto no es posible.

Esa idea es la reducción pseudo antropológica, que desea que ciertos grupos humanos permanezcan tal y como ellos lo han encontrados. Lo humano cambia con los intercambios o encuentros que se dan entre sí, y de ese modo cambian los procesos de producción. Por eso leemos que hay influencias de un grupo social sobre otro, porque uno ha tomado algo del otro o el grupo dominante se lo ha impuesto.

Los análisis del hacer artesanal, me parece, que rondan por la búsqueda de lo folclórico, y no de los procesos que en ellos se dan. Los cuales se van constantemente modificando.

La falta de estudios sobre la artesanía y de sus procesos de producción hace que se produzcan las carencias y las incomprensiones teóricas que actualmente presenta este hacer. De allí que siempre haya un embrollo a la hora de hablar de artesanía.

Son necesarios estudios serios y de alto nivel acerca de la artesanía. No tratada como un asunto antropológico o sociológico, que me parece es lo que ha reinado hasta el momento. No a la primera, porque de una vez pensamos en lo precolombino; no a la segunda, porque en Venezuela, no sé porque, esta última está emparentada con la pobreza y la marginalidad.

Lo que se necesitan son estudios semejantes a lo que se realizan con respecto a su pariente el arte. De carácter universal, nacional y regional.  Los mismos permitirán comprender las distinciones etapas y formas históricas del hacer artesanal y de su producción. Que a lo que nosotros nos compete es Venezuela.


domingo, 30 de junio de 2024

LA ARTESANÍA Y DE SUS CLASIFICACIONES

 



La artesanía es la forma preindustrial de trabajo y de producción. Esta puede ser una forma básica y primaria de definir a la misma, para solo comenzar a hablar de ella. La misma no desapareció con la Revolución Industrial, sino que mutó. El artesano se convirtió en técnico u obrero especializado, los demás en proletariado.

En América es un poco complicado hablar de la artesanía y el artesano. Particularmente, en los países que no tuvieron imperio o no fueron dominados por éstos. Primero, porque no existe una tradición artesanal. Segundo, porque en América no hubo Revolución Industrial. De la artesanía que hablamos hoy en día llegó con la colonización y la Revolución Industrial con el empuje del capitalismo.

Sin embargo, algo hay que decir.

La concepción de la artesanía, y hablo de Venezuela porque desconozco como se aborda el tema en otros países, tiene un carácter patrimonial, histórico, folclórico y tradicional en la forma de expresarse o el modo expresivo, como mienta la Clairet.

Acá, en este país, el modo expresivo prima sobre el propio hacer artesanal o la técnica de elaboración. Lo que quiero decir es lo siguiente, si yo fuese un artesano zapatero e hiciese zapatos tipo "Oxford" no sería considerado artesano, porque ese producto que yo hago no pertenece a la tradición patrimonial venezolana. Por el contrario, si hiciese alpargatas sí sería considerado un artesano en todo el sentido de la palabra.

Pues el artesano, en nuestra concepción, debe preservar con su hacer y su expresión el patrimonio cultural e histórico de la nación.

En Venezuela hay muchos ejemplos de lo no-patrimonial: Yolanda Moreno y las Danzas Nacionalistas, éstas no pertenecen al folclore. Guaco, no es un grupo de gaita, es una banda. Quiero decir que no basta que elabores un producto con el modo de producción pre-industrial para ser artesano y hacer artesanía. El producto y el hacer tienen que representar un patrimonio cultural.

Las alpargatas, el liquilique, las acemas de Carache, entre otros muchos otros productos. En estos días vi a una muchacha vendiendo los personajes de la película "Intensamente", los muñecos parecían hechos a mano y asumamos que eran hechos artesanalmente, pero ellos no serían considerados artesanía porque no entran en la tradición patrimonial venezolana. Son un producto foráneo.

Esta es una forma de definir a la artesanía en este país. O mejor dicho a una forma o tipo de artesanía. Aquella que resguarda, de alguna manera, una memoria histórica de nuestra cultura.

En este país todos comemos arepas de harina de maíz precocida, pero cuando la conversa deriva hacia la arepa hecha de maíz pilao la cosa cambia. Porque la arepa de maíz pilao es la tradición propiamente de la arepa venezolana, de una raíz arcaica, patrimonial e histórica.

En este sentido, la artesanía tiene el valor de preservar y conservar una memoria. Como tomar café endulzado con papelón y servido en totuma. El peltre vino después. La misma puede ser utilitaria o no, ya que hay mucha artesanía que es decorativa.

Por tanto, el Estado-Nación establece los parámetros patrimoniales para definir la artesanía que quiere preservar. La artesanía que, en primera instancia, quiere promocionar y preservar.

Si la Nación quiere agasajar musicalmente a un visitante ilustre no le va a ofrecer un concierto de Heavy Metal, lo hace con la tradición musical venezolana, sea ésta: el galerón, el tamunangue, el joropo llanero, central u oriental o cualesquiera de las otras manifestaciones musicales del folclore nacional.

Así mismo es con la artesanía.

Esto no excluye ni debe excluir otras formas expresivas con que se expresa el hacer artesanal, que no es ni tradicional ni folclórica. Pero debe ser artesanía.

La artesanía no excluye los instrumentos, porque desde un inició el humano buscó aligerar la carga de trabajo y para eso fue ideando los instrumentos necesarios para los diversos tipos de trabajo. Eso es la ley del mínimo esfuerzo. Recordemos a Arquímedes quien dijo: dame una palanca y moveré al mundo.

La artesanía también trabaja en serie, el trabajo serial no es exclusivo de la industria. Por eso el artesano hace patrones, moldes y otros artilugios más. Todos sabemos, que en las canteras de mármol en Europa se tenían prefigurados bustos, lapidas que el escultor mandaba a pedir para hacer su obra. Al artesano-escultor no le llegaba a su taller un bloque de mármol, éste ya venía devastado y medio modelado.

La artesanía es un hacer colectivo, no individual. Por eso existían los talleres, donde cada sujeto hacia o hace una parte del trabajo. Con la romantización de la artesanía creemos que el artesano tiene que hacer todo el trabajo el solo. Recordemos a Durero, quien tenía a un grupo de trabajadores que hacían el trabajo de sus grabados. Y todos son adjudicados a Durero.

La artesanía y el artesano son quienes hicieron posible la Revolución Industrial. Ésta no llegó del espacio sideral. Se gestó en los burgos europeos, en esas calles donde existían y convivían los talleres artesanales. La artesanía lo que hizo fue mecanizarse gracias al vapor y a las otras energías que fueron apareciendo, pero ella es la génesis de la Revolución Industrial, sin aquella no podría existir ésta.

La Revolución Industrial es hija de la artesanía, es su propio desarrollo histórico. No es su enemiga, es su devenir.

No seamos ingenuos.

Lo que falta en este país es clasificar, categorizar ese trabajo pre-industrial que se sigue haciendo de diversas maneras. Para ir colocándolo en su debido lugar. Y que cada artesano sepa dónde debe ubicarse o dónde lo ubica el Estado-Nación.

Al clasificar y categorizar la artesanía. En primer lugar, estaría, según los intereses del Estado-Nación la artesanía patrimonial.  De ahí en adelante todos aquellos diversos trabajos que se realizan según los modos pre-industriales y que tienen ciertos intereses para el Estado según conserven o no algo de la cultura nacional.

Es Estado—Nación va a evaluar la artesanía a partir de tres aspectos. Primero, la técnica empleada. Segundo, los materiales que se utilizan. Tercero, la tradición.  

Por ejemplo, yo he aprendido a hacer muñecas de trapo. No obstante, no soy ni muñequero ni artesano, no me dedico al oficio ni domino la técnica textil; las hago de manera pre-industrial con instrumentos (aguja, tijeras, alfileres) industriales y uso trapo que deviene como residuo de la tela (que fue elaborada industrialmente). Sin embargo, la manifestación expresiva de esas muñecas que yo hago no tienen nada que ver con ninguna tradición ni folclore.

Por tanto, estas muñecas no entran en la artesanía tradicional y folclórica. No tienen un valor patrimonial. Tienen que ser clasificadas en otro renglón. Así de sencillo.

Posiblemente esas muñecas no le interesan al Estado-Nación. Y tiene razón si se define la artesanía según patrón de preservación y conservación cultural.

De ahí la necesidad de hacer las clasificaciones y las categorizaciones necesarias de la artesanía nacional.


sábado, 15 de junio de 2024

ALGO SUCEDE

 



Los "Antaño del estadio" son el Heavy Metal de Caracas. ¿Por qué los menciono? Por estuve en un toque que hicieron, ahí me enteré de que en dos años la agrupación cumplirá ochenta años de existencia, y que se llaman así porque amenizaban las parrandas en el estadio de beisbol cuando éste quedaba en San Agustín. No de Hipona sino del Sur o del Norte.

No es esa vaina a lo que quiero hincarle el diente. Sino a otra verga. El día de la inauguración de la exposición de las muñecas de trapo en la Biblioteca Simón Rodríguez hubo un toque de tambor, muy bueno por cierto. La muchacha, una negra del carajo, cantó arrechamente y la gente de los tambores estuvieron del carajo también.

Nadie tiene dudas de que las muñecas de trapo es un asunto de las mujeres. Hay uno o dos hombres descarriados por ahí, pero de ahí no pasan. Esto quiere decir que en la inauguración estábamos dos o tres hombres, sin contar los que trabajan en la Biblioteca. Comenzó el toque de tambor, porque estamos en el mes de San Juan, y las mujeres salieron a bailar. Ninguno de los hombres hicimos el intento de bailar, aunque el profesor que tocaba tambor nos invitó.

En ese momento se me ocurrió la idea de que los hombres no salimos a bailar en ese tipo de eventos, porque el baile ahí no es un ritual de apareamiento, sino de espectáculo. Porque todos sabemos que el baile se da en los animales en época de celo, es una forma en que el macho se pavonea ante la hembra para ver sí ésta lo elige para la monta.

Puede ser me dije. Una posible explicación.

Este sábado, después del taller de las muñecas de trapo en la Casona se presentaron los "Antaño del Estadio", y por eso viene la referencia a estos músicos. En el concierto había más mujeres que hombres.  Mujeres maduras como se les dice, a las entrados en edad. Y otra vaina más, solas; quiero decir sin pareja masculina. Lo cual podría ser que el hombre o se quedó en la casa viendo el juego de futbol o estas mujeres están solteras, sea: viudas o divorciadas o como bien les venga en ganas.

Por supuesto, cuando arrancó el parrando todas las mujeres se pusieron a bailar. Los cuatro pendejos que estábamos ahí, permanecimos sentados. Uno o dos hombres si echaron un píe.

¿Por qué se da esta vaina? ¿Qué coño sucede? Alguna verga pasa para que haya este comportamiento.

Las mujeres salen a ver los conciertos y los mamertos de los hombres se quedan en la casa o dónde sea.

Son las mujeres más expresivas que los hombres ¿Por qué? Que se sepa el baile no es exclusivo de un solo sexo, ambos lo practican a granel.

¿Es acaso un comportamiento por la edad? En este caso específico.

O acaso las mujeres en esta edad se han quitado de encima toda esa mierda de los hijos, esa vaina de los oficios del hogar y ahora tienen tiempo y están dispuestas a salir a divertirse un rato. Además, lo hacen solas o en compañía de amigas, porque parece que no tienen ningún machucante de planta.

No sé. Pero es una vaina arrecha.

Imagino que entre los jóvenes me refiero hasta los cuarenta años no se da este tipo de situación. Porque los jóvenes están como sopa caliente, listos para echarle cuchara.

Ahora bien, ¿Será un asunto de edad? No un asunto generacional, sino a estar en una determinada edad. Con una determinada carga del pasado que se ha quitado de encima. Esto no quiere decir que antes no hayan bailado y echado cuatro.

Sino que ahora las mujeres tienen tiempo para salir sin ningún pegoste encima, ni ningún hijo de mierda que les joda la vida.

Pero ¿y los hombres? Están estos ladillados, en caso, que esas mujeres sigan casadas. Duda que sigan casadas y si están casadas le sabe a mierda el marido. Como debe ser.

Seguiré observando, porque me ha llamado la atención. Y antes no le había parado bolas.


martes, 11 de junio de 2024

AB-ORIGEN


 

Nuestro origen son los pueblos originarios: los jirajaras, los wayuu, los pemones, los gayones, los yekuanas, los ayomanes y otros pueblos más son nuestro origen. Estamos, sin darnos cuenta, tergiversando nuestra historia cultural. Incluso en Youtube hay un video que habla del origen de los venezolanos; nombra a europeos y africanos, pero no a los originarios de esta tierra. Como si estos pueblos no fuesen parte de la cultura y del gentilicio venezolano.

Nosotros en nuestro origen somos cobrizos. Somos el continente de piel cobriza, eso que los gringos llaman piel roja. Pero no es roja es cobriza. No morenos, ni blancos, ni negros, esos llegaron luego.

Ni el negro ni el europeo son nuestro origen. El europeo es un conquistador. El negro es un allegado, forzado sí, a este continente que no tiene nombre propio. Creo que ninguno lo tiene. La cultura africana, una pequeña parte del África atlántica u occidental, la trajeron forzada y se junto a la cultura española. La otra ya estaba y era múltiple, como lo es en todos los continentes. Esa que es la nativa, la del lar; la que parece más olvidada, particularmente, en la región central. Tal vez, porque en esta región del país casi desaparecieron. Se ven pocos rasgos nativos propios de la región central.

No así en el occidente, ni en los llanos, muchos menos al sur ni en oriente del país. Solo la región central se aferra a la cultura africana de la música y el tambor, que no es exclusivo de África. Pues en la Amerindia existan ¨los tambores de barro prehispánicos que son instrumentos de percusión con estructura de barro y parche de piel, los cuales datan de la época prehispánica en Mesoamérica y Aridoamérica¨.

El toque de tambor africano tanto de las fiestas de San Juan como de San Benito son materia, por eso gusta tanto. Porque dan rienda suelta a la estética. Por el contrario, los instrumentos prehispánicos como ¨las flautas de barro, de hueso o de caña; las ocarinas de cerámica y los vasos que emitían silbidos; las trompetas de madera y conchas marinas, caparazones de tortuga, sonajas hechas de jícaras y los raspadores de hueso¨, no pertenecen a la materia. Por eso su apreciación es más difícil.

Lo afrovenezolano o afroamericano lo entiendo a medias. Primero, porque me da la impresión de que no queremos ser americanos, Cuatro siglos después queremos ser africanos, ¿De qué manera? Segundo, porque parece que queremos forzar una cultura que se perdió en el mestizaje, en el olvido del desarraigo y no es recuperable; por más buena voluntad que se quiera tener. Solo quedan vestigios, a los cuales queremos aferrarnos.

Ahora somos americanos y, en nuestro caso, venezolanos. Somos americanos, americanos del sur. Esa es nuestra puta identidad. Aquí no tenemos a África, ni a Europa. Sin embargo, si tenemos a nuestros aborígenes, a esas mujeres y esos hombres del origen, de piel cobriza. Están aquí y ahora. Somos contemporáneos y convivimos. Ellos no son ninguna antigüedad, son un presente. Son el día a día igual que nosotros.

Ellos son la América y mucho antes de que ésta fuese llamada de esa manera ya ellos eran. Ya no hay pureza y nunca la hubo en ninguna parte. Somos mezclados aquí y allá. Pero son mezclas diferentes. Somos los hombres de maíz y papa, con cara a dos océanos. Nos gusta lo nuevo. Somos un mundo viejo, nunca hemos sido un nuevo mundo, porque cuando en el Gran Fértil se daba el proceso civilizatorio acá eso también ocurría.

Ellos son contemporáneos de las estrellas. Y, sin embargo, sus dioses han desaparecido. Aparentemente no se volvieron sincréticos ni se escondieron en la nueva religión. ¿Qué se hicieron sus dioses? ¿Su mitología? ¿Su concepción de la creación del mundo? ¿Dónde están? ¿Dónde los guardan? ¿Por qué no admiramos ni vemos sus procesiones? Solo se cuentan que hubo algunos encuentros o apariciones religiosas, que parecen más inventos de proselitistas que una realidad.

Me refiero a los de nuestro país.

Debemos reconsiderar cuáles son nuestros orígenes, porque son varios en la cultura, en la Colonia, en la Conquista, en la religión, en la República. Porque el origen no es uno. Siempre nos estamos originando con esos reductos que quedan aquí y allá. Eso que llamamos memoria, tradición, historia. Sin embargo, estamos condenados al presente. Y este presente es una multitud que se llama América.


sábado, 25 de mayo de 2024

SOLO VEO TUS MANOS

 


Siempre estoy en mí, aunque esté mirando a lo lejos mientras tus manos cosen desenfrenadamente y corten la tela con cierta compasión. No importa si tu mirada no está. Solo veo tus manos que acarician el velo del presente sin saber que hay un futuro.

Te miro y ya no quiero mirar hacia otro lado.

Me pierdo entre el nudo de un hilo que no sabe que es hilo. Que piensa que es una canción. Oigo tu voz a lo lejos. Y solo puedo oírte y solo quiero oírte. No digas nada que ya no estoy.

En estos cuerpos no hay fantasmas ni recuerdo, solo sudor. Y aunque te lleve enredada por las hilachas sin pegamento, sigo intentando no amarte. Llevame a la noche en que nos conocimos, a esa extraña tristeza que sentimos.

Andá no te quedés así nomás. Como no sabiendo que me querés. Lo que nos queda en los bolsillos es esa pelusa de la fresca noche. Donde no hay vientos, donde no hay nubes, donde no hay nada.

Y ahora que miro el texto, veo que es una declaración de amor. Una declaración que nunca te he hecho, porque no tengo nada que ofrecerte. Pues me he quedado sin alma y sin ésta qué se puede ofrecer. Décime vos.

Te he mirado al derecho y al revés. Me he zambullido en tu alma y yo sin ella. Es un raro sentirse, es como perder el universo. Es saberse que no hay nada. La profunda orfandad. Un algo sin explicación, porque solo es un sentir. No me vengás a decir nada de esas cosas emotivistas. Mejor hacé silencio porque así quiero mirarte y recordarte.


domingo, 19 de mayo de 2024

LA REBELIÓN DE LAS MASAS


 

EL MUNDO AVANZÓ en el siglo XX lo que no avanzó en todos los siglos anteriores y eso es debido a la rebelión de las masas. Ya lo dice el dicho ¨entre más masa más mazamorra¨, creo que esta expresión la inventó Ortega y Gasset, que siempre andaban juntos. Encompinchaos así nomás.

Si tienes a cuatro comemierdas, que era la concepción aristocrática y oligárquica, estos solo son cuatros y pronto se les acaba la nafta. Y perro a cagar. Pero si tienes a mil millones de coños e madres imaginando y fantaseando sobre cualquier vaina, algo debe salir de todos esos carajos juntos y revueltos.

Y esta rebelión se debe al capitalismo feroz y salvaje que echó a las calles, a las plazas, a las ciudades a las masas. Para bien y para mal, pero ni modo. Solo así ha sido posible este salto tan arrecho que se ha producido en 100 miserables años, comparado con los 15 o 10 mil del proceso civilizatorio.

La explicación no es que ahora el humano es más inteligente que antes. No, porque es el mismo cerebro que creo los centros civilizatorios en México, Perú, Egipto, el Gran Fertil, África y Asía. El cerebro es el mismo, lo que hoy en día hay es masa. Entre más hijos de putas reunidos haiga más vainas se les pueden ocurren, y si están rascaos y endrogaos más aún. Solo la masa ha hecho posible ese salto.

En todos los ámbitos los inventos, las modificaciones, las inventivas se han multiplicado; lo mismo que los chismes y las habladurías, pero todo eso es porque la masa actúa permanentemente.

La vaina esa que llaman inteligencia artificial lo único que necesita es a la masa, ¿Y qué hace la masa? Le proporciona información de todo tipo. Sin masa no es posible la inteligencia artificial, porque la materia prima de la inteligencia artificial es la masa.

Las comunidades reducidas a un mínimo de individuos tienden a quedarse estancadas, a repetirse. La endogamia, la actitud social de rechazo a la incorporación de miembros ajenos al propio grupo o institución, es contraria a la información y al avance de la masa. Previamente lo había demostrado el desplazamiento a las ciudades, que por muchos siglos fue el indicio de que lo que se necesitaba era la masa pura y cruda.

Todo ha cambiado desde que la masa se apropio del planeta. Sin ella todavía estaríamos lavando la ropa en el río. La masa es igual que la guerra, la madre de todas las cosas que actualmente conocemos. A medida que la masa se mueve se crea una nueva inventiva, porque hay nuevos retos. Que es lo que necesita el cerebro humano.

Por eso se dice que en los pueblos la gente lo único que hace es beber, aturdirse. No tiene más nada que hacer. Pero si se muda a la ciudad tiene que mover ese culo como los buenos. Y se le tienen que ocurrir cosas para sobrevivir. De resto vegeta.

La vainita con la masa es arrecha.

Si uno anda solo lo único que se le ocurren son guevonadas, pero apenas se pone uno a hablar con algún panela, lo primero que se le ocurre es tumbar algo gobierno y por ahí se va abriendo el universo de imaginaciones. De esa manera, fue que el hombre llegó a la luna, al fondo de los océanos, a más allá de la esquina.

Porque el humano es trashumante, por eso Platón decía que era un planetón. Pero más de serlo en lo físico, que va para allá y para acá, lo es mental, neurológico. Los demás animales también deben serlo, pero no les ha explotado la cabeza como a los humanos, en eso son moderados.

Alguna lumpia verde se metió algún sapiens en un momento de la evolución y ahí empezó el verguero.

Si la masa llega a ser reducida por alguna razón volveremos atrás. Lo más probable es que eso pase. Esos seres que nos mostraban como pensantes en la televisión, la prensa, las revistas solo utilizaban lo que la masa generaba, ahora están jodidos con la internet y más con la inteligencia artificial, porque no está quedando hueso sano y el protagonista de la película es la masa.

Lo que se necesita es que se interprete o reinterprete todo eso que la masa genera a granel y sin sentido. Que produce sin determinaciones, al garete. Lo que se está haciendo es reconducir todo eso que produce la masa, y lo que produce es información. Y es lo que se está haciendo en este momento.

Los genios, seres especiales y aislados, pasaron al abismo, se convirtieron en meros seres del pasado. Esa concepción idealizada del sujeto genio está por el suelo. Ahora es en la masa donde está el conocimiento, que cada quien saque lo que le interese de ella, eso es otro asunto. Si no lo hace no está aprovechando la situación.

Si quiere ser una elite, está bien. Pero ya es un ser extinto. Quite a la masa y todo se detiene. Si no mira a la masa estará ciego. Tenía razón Ortega cuando escribió ese breve ensayo.


jueves, 16 de mayo de 2024

CALIFORNIA–PETARE


 

Dirán las feministas que es patriarcal y machista que Altagracia sea de Orituco. ¡Aja! Pero qué dicen que Los Cortijos es de Lourdes y son varios de esta señora, eso debe ser como una orgía o una redoblona.

Pero no es de esas vainas que voy a comentar, sino que esta mañana me largué para la estación del Metro de La Californication. Porque nosotros somos malandros; la Real Academia dice expresamente que los sustantivos no llevan artículo. Pero nosotros decimos: ¨allá viene la María¨, ¨dónde está el Juan¨. Debe ser que por esa vaina que le pusieron a esa estación La California, y no California pelao.

Me bajé en La Californication y me zumbé vía Petare, porque tenía tiempo con ganas de hacer ese recorrido, desde que el año pasado regresé a Petare barrio de Pakistán, dice la canción. Aunque en verdad, la mera verdad Petare es el pueblo, no todo el gigantesco barrio. Pero ni modo, ya la cosa es así y punto.

Desde La California hasta el Pérez de León hay como un kilómetro de distancia, nada del otro mundo. La Francisquete es una avenida amplia y hay comercio de todo tipo y calibre. Como cualquier otro sector de Caracas, nada excepcional. El Campo Rico se ve interesante, pero uno no puede meterse por ahí sino va a buscar a alguien o la muerte.

Pero la vaina da risa cuando uno lee el aviso que guinda de la antigua autopista Francisco Fajardo, el cual dice ¨BIENVENIDOS A PETARE¨. Puta madre, debe ser una ironia de la vida. A lo mejor lo escribió Sócrates, que era el amo y señor de la ironía. ¿Quién coño va a ser bienvenido a Petare? Ni la bolsa CLAP, ni las bombonas de gas son bienvenidas, mucho menos uno.

La cosa ahí abajo, después que uno pasa el Pérez de León, es intensa. Pero ya uno está acostumbrado porque viene de los lados de Carapita, Mamera, Catia, El Valle y uno se siente como en casa. Claro, que yo me llevo, y lo tengo para eso, el morralito tricolor que es como un talismán, un tótem. Y camino por todo eso, sin entrar al barrio, que tampoco hay mucho que ver, lo que hay son historias y eso es lo interesante, de resto son ranchos ensamblados a lo Moshe Safdie.

Me llegué hasta más allá de puente Baloa y pasa una vaina extraña con este puto puente, porque desde El Silencio, los peluches van gritando: ¨Petare, puente Baloa; Petare, puente Baloa¨ y cuando uno llega a esa mierda nadie lo mienta. En puente Baloa eché una breve mirada para abajo, para El Guaire, y me fijé que había un rancho donde están criando tres cochinos, no papeados como dijo aquel, pero ahí van. En cualquier momento les llega su sábado a esos cochinos.

Me llegué hasta la bomba de gasolina, miré para la Río de Janeiro, la avenida. No estaba en Brasil. Crucé y me a orillé al barrio, para venirme caminando por la otra acera y poder mirar la otra vista de la avenida.

Los llamados sectores populares, debe ser que en los otros sectores no vive el pueblo, son interesantes por el mierdero que ahí se genera. Ahí convive dios y el diablo en pantaleta. Toda verga está junta, lo sagrado y lo profano. Ahí todo fluye, Heráclito estaría encantado de andar en medio de ese verguero.

El Bolívar que está cerca del Metro no le llega ni por los cojones al Sucre que está en el Casco Histórico de Petare, ese Sucre es imponente, tiene lo suyo. El Bolívar, en cambio, está disminuido.

Me regresé de nuevo hasta La California. Si a esos vergos verticales, creo que se llaman gimnasios verticales, no le echan una mano de pintura los van a que tener que cerrar, porque no va haber vacuna antitetánica para salvar a la gente cuando se rocen con la corrosión de los mismos.

Ya en el Metro, como siempre, apareció el carajo con demencia senil. Porque verga, ese Metro del coño se está convirtiendo en un recoge locos. Como los viejos no pagamos pasajes, entra a esa vaina cada carajo con demencia senil a ponerse a hablar guevonadas y a toda jeta. El que estaba hoy empezó a hablar mal de gobierno y ya iba por Corea del Norte, hasta que de pronto llegó a que ahora los hombres usan pantalones para que se les marquen las nalgas y se pintan el pelo de rosado.

Se bajó no sé dónde coño, pero ya venía de regreso un Metrobodega ofreciendo ¨caramelos contra la esquizofrenia¨, esos caramelos los estará fabricando Freud. ¨Caramelos contra la caída del pelo y para hacer crecer el pelo¨, todos esos en la misma bolsa de Chau. La verga que se ven ese Metro.

Ya terminada mi ocupación del día me bajé en Sabana Gay y me vine para la rancha. Me quedó pendiente otro proyecto que se me ocurrió en Petare, pero primero tengo que ir para La Yaguara, eso será la próxima semana.

No tomé fotos porque no iba a eso.