miércoles, 30 de septiembre de 2026

LAS REPÚBLICAS VENEZOLANAS: UNA FALSEDAD HISTORIOGRÁFICA


 

La división y la nomenclatura formal de Primera República, Segunda República y Tercera República planteada por Caracciolo Parra Pérez son falsas, las otras dos ni se diga. ¿Por qué son falsas? Porque para los republicanos independentistas la República de 1811 nunca se perdió, la toma por parte de Monteverde y posteriormente por parte de Boves de Caracas lo que produjo fue la dispersión del gobierno ejecutivo y legislativo. Pero la República siguió siendo la que se había fundado el 5 de julio de 1811.

Aunque la provincia de Caracas estaba tomada por los monárquicos, los republicanos combatían en oriente, en los llanos y donde podía llevarse a cabo la Guerra de Independencia. Cuando podían el gobierno de la República se reunía en Cariaco o en Achaguas, incluso después que Bolívar es investido como «Jefe Supremo» donde estaba el cuartel general de El Libertador allí estaba asentado el gobierno ejecutivo de la República fundada en 1811.

Lo que corrobora que la República nunca se perdió es que el Congreso de Angostura de 1819 se convoca para modificar la Constitución de 1811, se convoca para pasar de una República Federal a una República Centralista y crear Colombia como una República que abarcaría a Venezuela y la Nueva Granada. Si los republicanos hubiesen pensado que la República se había perdido hubiesen hecho una nueva Constitución en 1813 y en 1817, pero eso nunca se planteó porque para ellos la República seguía siendo la misma.

La nomenclatura secuencial de Parra Pérez, desgraciadamente, desvirtúa el hecho histórico y el espíritu del proceso independentista. Además, esta periodización de las repúblicas se convirtió en el estándar oficial para la enseñanza y el estudio del proceso independentista venezolano, teniendo un efecto distorsionador en la comprensión del proceso histórico y de la política nacional. ¿Cuál habrá sido la intención de Parra Pérez? No lo sabemos. Tal vez, ¿una comprensión metodológica o crear una historia heroica de ese periodo?

La realidad es que a partir de esta nomenclatura concebimos el periodo fundacional de una manera distorsionada, a tal punto que toda la algaraca por la supuesta fundación de la Quinta República se viene abajo, pues no tiene ningún asidero histórico real. Sino que nace de un discurso oficialista acomodaticio, y no de una compresión histórica sobre el campo de la batalla política del siglo XIX venezolano.

Por lo cual, arrastramos una secuencia de errores conceptuales sobre la historia y la concepción política venezolana. Tal vez esa manía por la historia heroica y no por la historia de carne y hueso nos lleva a estas distorsiones.

Caracas desde 1812 hasta 1821 estuvo ocupada por los monárquicos; en 1821, después de la Batalla de Carabobo, fue recuperada por los republicanos; no obstante, en los territorios de la Provincia de Caracas se desarrollaron grandes combates como es el caso de la Batalla de Carabobo. La república de 1811 nunca se perdió.

Ni siquiera cuando Venezuela se fusiona en la república de Colombia, con la Nueva Granada y Quito, los republicanos venezolanos pensaron que la República se había perdido, aun cuando en este periodo hablaban de la “antigua Venezuela” para referirse a la Venezuela de antes de 1819. Con la separación de Colombia, vuelve Venezuela a su condición originaria, es decir, a la de 1811 que es cuando se alcanza la “independencia absoluta” de la monarquía española.

He indicado “independencia absoluta” porque la independencia de 1810 es parcial, ya que en ese año la Capitanía General de Venezuela se independiza de la Regencia de Cádiz, y no se considera república.

Lo planteado nos conduce a pensar que la idea de la República era para los republicanos independentistas más grande que la que la nomenclatura nos hace ver. Pues no se combate por algo que se ha perdido, sino por algo que ya se ganó y que vale la causa de seguir viviendo y peleando. Monteverde y Boves derrotan a una parte relevante del ejército, pero no a la República. La República sigue invicta y por eso se combate hasta dejar la vida si es el caso.

Es por esa idea y por esa razón que todos los republicanos sean federalistas, centralistas y demócratas ponen al servicio de la República todo lo que tienen, unos sus fortunas, otros sus bienes materiales, la mayoría ponen el cuerpo porque eso es lo único que tienen y lo dan a la causa independentista. Se combate para consolidar una forma de gobierno que consideraban adecuada, con todos sus bemoles que hasta hoy en día se siguen arrastrando.

Nunca hubo ni segunda ni tercera y mucho menos ni cuarta ni quinta república, porque nunca se perdió la República de 1811. Siempre fue la república fundacional con cambios en la Constitución Nacional, incluso posteriormente se incluyo el adjetivo de República democrática.

Al entender que la Guerra de Independencia se hizo por una República fundada y no por una república perdida, la visión de la historia en ese periodo es otra.

Obed Delfín


sábado, 12 de septiembre de 2026

QUÉ ES EL PENSAMIENTO CRÍTICO


 

Todos los benditos días uno oye cada día hablar del pensamiento crítico, hasta el punto que ya dan ganas de vomitar de tanto oír mentar el susodicho pensamiento, ya está babeado y relamido. Incluso hay gente que lo esgrime como un sumun de algo, de un no sé qué es; el mismo parece algo propio de seres especiales, de seres ungidos. Pero lo cierto es que ya hincha las pelotas oír mentar el pensamiento crítico. Ahora bien, ¿qué es esa vaina?

El pensamiento crítico no es otra vaina que la capacidad que tiene todo carajo para analizar, evaluar y cuestionar de manera adecuada la situación en que se encuentra, con el fin de tomar decisiones acertadas para resolver ciertos problemas de forma coherente. Es someter lo poco que pensamos y vemos por la acción de razonar, en vez de tragarnos las vainas que nos dicen de forma automática, es decir, es pensar con cierto criterio evaluador.

Además, el puto pensamiento crítico no es una vaina universal y abstracta, sino que es según el contexto en que la mujer o el hombre está inmerso. Para resolver una vaina un ruso puede aplicar su aparato crítico en la estepa rusa a su manera, y un carajo en Guárico aplica su aparato crítico en las condiciones del llano guariqueño. Estos dos llaneros ―uno ruso y el otro venezolano― utilizan sus capacidades de analizar, evaluar y cuestionar en contextos diferentes para tomar decisiones y resolver problemas de forma coherente y adecuada a sus fines. 

Entre los componentes del pensamiento crítico tenemos: El analizar, que consiste en descomponer una situación para entender las partes en que ésta está constituida, por ejemplo, uno ve un pabellón criollo, y uno lo analiza, es un plato que está conformado por arroz, carne mechada, caraotas y tajadas. La vaina es como un Lego que está armado ―esta es la situación― uno desarma el lego y comprende que se trata de un conjunto de piezas y comprende cómo están armadas las mismas. En este proceso uno identifica y evalúa la situación o información, considera si le están metiendo gato por liebre o si la misma es confiable y no tiene sesgos o intereses ocultos. Porque pendejo uno no puede ser para creer todo lo que le dicen.

Uno tiene que ser desconfiado para que no lo jodan; por eso tiene que dudar, sospechar de cualquier vaina, esto lo lleva a cuestionar todo aquello que le dicen que es verdad, y más si le dicen que es una verdad absoluta, porque toda cosa que haga un humano está cargada de prejuicios propios y ajenos; esto último es cuando la mirada es hacia fuera, pero también la mirada se dirige hacia dentro que es lo reflexivo, con lo cual tenemos que monitorear nuestro propio proceso de pensamiento, para reconocer si en él hay errores conceptuales y emocionales. Porque uno mismo se cae a muela, se mete sus propias mentiras.

¿Para qué sirve la ladilla esa del pensamiento que cuestiona? Para evitar que lo agarren a uno de pendejo y lo manipulen, la vaina también ayuda a detectar cuando le quieren meter tremendas mentiras a uno, a detectar los discursos manipuladores y la publicidad engañosa que nos vende villas y castillos, y no es otra cosa que ranchos.

Como uno se pone pilas con el mentado pensamiento crítico, éste sirve para mejorar la toma de decisiones y no andar de tarambana cagándola a cada rato, porque nos permite elegir opciones basadas en datos más ciertos para nuestra situación y necesidad. Y así no lo van a estar llamando el venao en la esquina, lo cual reduce el arrepentimiento por la toma de decisiones erradas. Por otra parte, si uno siempre anda dudando no te joden tan fácilmente, ya que el vergajo pensamiento fomenta la curiosidad y no se anda de menso; dado que uno se la pasa preguntando ¿por qué esto es así? En vez de conformarse con explicaciones superficiales. Así deja uno de ser un cabeza de guevo y se hace un poquito más inteligente como quería la madre que lo parió.