sábado, 8 de agosto de 2026

SOBRE QUÉ SOMOS: Primera parte


 

“Séame permitido llamar la atención del Congreso sobre una materia que puede ser de una importancia vital. Tengamos presente que nuestro Pueblo no es el europeo, ni el Americano del Norte: que más bien es un compuesto de África y América que una emanación de la Europa; pues que hasta la España misma, deja de ser Europea por su sangre Africana, por sus Instituciones y por su carácter. Es imposible asignar con propiedad, a qué familia humana pertenecemos. La mayor parte del indígena se ha aniquilado, el Europeo se ha mezclado con el Americano y con el Africano, y este se ha mezclado con el Indio y con el Europeo. Nacidos todos del seno de una misma Madre, nuestros Padres, diferentes en origen y en sangre, son extrangeros, y todos difieren visiblemente en la epidermis: esta desemejanza trae un reato de la mayor trascendencia”. Simón Bolívar. Discurso de Angostura

En Venezuela, la preocupación histórico-existencial por saber qué somos, que se traduce en saber cuál es la identidad nacional, es un asunto en el siglo XIX de los criollos independentistas, ya éstos son los que se han planteado y están luchando por liberarse de la monarquía española y establecer otra forma de gobierno en estos territorios. Los criollos independentistas son los sujetos de la duda y de la incertidumbre de la identidad. Además, las nacientes repúblicas están insertas en un modo de producción colonial, por lo cual los independentistas están muy lejos de la burguesía triunfante europea; recordemos que Hegel muere en 1831, 20 años después de la Declaración de la Independencia de Venezuela y ya para esa fecha la identidad burguesa estaba plenamente filosofada.

Por su parte, los criollos monárquicos tenían su identidad asegurada, ya que la misma estaba puesta en España; los pueblos originarios no tenían ni tienen problema con eso pues saben lo que son y no tienen dudas al respecto; los africanos esclavizados solo pueden haber tenido tiempo para la nostalgia del lugar en que fueron arrebatados, los mismos debe haber sucedido para los libertos. Los pardos por el momento no tienen estas dudas, las mismas surgirán cuando se geste la Guerra Federal y tengan necesidad de definirse. Los mestizos, en general, unos se sentirían españoles, otros americanos, con su respectiva gama de gris de por medio, pero esto posiblemente no era un problema intelectual para ellos, solo será un problema existencial para aquellos que se creían españoles porque el proceso de independencia los separaba de la fuente de su identidad.

Para los criollos independentistas ―republicanos o demócratas― el problema de la identidad es, a la vez, un problema político y existencial. El primero lo intentan resolver por la vía constitucional y las leyes, el segundo les resulta más difícil porque ellos quedan en un vacío de identidad, en el cual pretenden arrastrar al resto de los sujetos sociales; es existencial porque son ellos los que dejan de ser españoles (aunque sea de orilla) para convertirse en otra cosa, pero se encuentra que como el continente americano ya estaba poblado y además trajeron a los africanos, cómo decirse sin más que son americanos.

Recordemos, en América por la Conquista y la Colonia existían los americanos ingleses, los americanos portugueses, los americanos franceses, los americanos holandeses y los americanos españoles. ¿Cómo dejar de ser españoles? Ya que la Guerra de Independencia es un matricidio político, para convertirse en americanos sin más, cuando ya existían los “precolombinos” que son los americanos originarios. Pues lo que se plantea políticamente es una República que debe contener a todos los ciudadanos, si se hubiese planteado una oligarquía tal vez el problema de la identidad no hubiese sido un problema para la clase social independentista.

¿Por qué es un problema que atañe a los criollos independentistas? Porque ellos son la voluntad de poder que niega y se enfrenta a la voluntad de poder monárquica; por tanto, les es necesario definirse, saber qué son, pues son la voluntad de poder que surge y vence a la anterior, por lo cual es de suyo la necesidad de saber qué son. Ninguna otra clase social en América tiene esta necesidad. Lo que hacen las otras clases sociales es asumirla por imposición hasta hoy en día, cómo si fuese un problema propio.

Para ver esto es por lo que hemos citado al inicio el párrafo del Discurso de Angostura, ya que en el mismo Bolívar plantea este problema. Vamos a observar el párrafo parte por parte, “Séame permitido llamar la atención del Congreso sobre una materia que puede ser de una importancia vital”, esta introducción se fundamentará en el siguiente párrafo donde Bolívar indica la igualdad de todos los venezolanos ante la ley, esto así porque la Venezuela liberada ha sido concebida como una República y no puede ser de otra manera si los todos los venezolanos son ciudadanos. Al respecto no me meto en los bemoles de la política real.

“Tengamos presente que nuestro Pueblo no es el europeo, ni el Americano del Norte”, no somos europeos porque no somos de ese continente ni somos sajones como son los estadounidenses. En este caso, Bolívar percibe una homogeneidad en el pueblo estadounidense. En América, para ese momento hay de Europa: españoles, ingleses, irlandeses, escoceses, portugueses, holandeses, franceses. Además, por “nuestro Pueblo” es un recurso retórico con el cual Bolívar intenta involucrar al resto de los sujetos en la problemática de la identidad, que solo afecta a los criollos independentistas.

Continúa El Libertador, “que más bien es un compuesto de África y América que una emanación de la Europa”. Que nuestra América “es un compuesto” es cierto, pues se han mezclado por abuso y necesidad sexual: europeo-aborigen; africano-europeo; aborigen-africano, y esto conforma genéticamente lo compuesto, además, del compuesto en tanto mezcolanza de lo cultural. Esto nos lleva a percibir que ya para el momento del Discurso de Angostura el compuesto en tanto cantidad era un número considerable y, por tanto, debe ser insertado en la República, porque la nueva forma de gobierno debe incluirlos. El texto indica que América en general y Venezuela, en particular, es más bien un compuesto “que una emanación de Europa”; el concepto de emanación es importante porque el mismo es negado, es decir, que no hay un origen europeo, es lo que dice Bolívar, si no otra cosa que se ha formado de manera separada de Europa, América se ha conformado por movimiento propio, y no le debe nada a España.  

Aunque de otro modo, Bolívar considera que España por cómo está conformada es un compuesto y no pertenece propiamente a la Europa blanca, “pues que hasta la España misma, deja de ser Europea por su sangre Africana, por sus Instituciones y por su carácter”; por supuesto Bolívar se refiere a la Europa más allá de los Pirineos, además, que conoce la ocupación árabe durante ocho siglos, lo cual hace a una parte de España un compuesto genético y cultural. Este comentario parece estar dirigido a aquellos que no entienden el problema del compuesto, y por esta razón hace la referencia.

 

Continuaremos…

Obed Delfín