sábado, 3 de octubre de 2026

TIPOS DE PENSAMIENTOS

 


En la psicología y las ciencias cognitivas no existe una clasificación única del pensamiento ni uno es más importante que los otros, según la forma en que procesamos la información tenemos aproximadamente entre 9 y 15 tipos de pensamiento, ya que éstos se agrupan según su función, a saber:

Pensamientos lógicos y analíticos:

Pensamiento analítico: Descompone la información en partes más pequeñas para entender la estructura de un problema y evaluar cada componente al detalle.

Pensamiento lógico: Utiliza reglas formales y la relación causa-efecto para llegar a conclusiones ordenadas y estructuradas.

Pensamiento inductivo: Parte de observaciones particulares o experiencias individuales para generar una conclusión o regla general.

Pensamiento deductivo: Parte de afirmaciones, leyes o principios generales para aplicarlos a casos particulares y comprobar su validez.

Pensamientos creativos y de resolución de problemas:

Pensamiento creativo: Rompe las estructuras tradicionales para generar ideas novedosas, originales, soluciones fuera de lo común o expresiones artísticas.

Pensamiento divergente: Busca múltiples soluciones, alternativas o caminos distintos ante un mismo problema o una pregunta abierta.

Pensamiento convergente: Sigue un camino directo y ortodoxo para encontrar la única respuesta correcta o estándar a un problema estructurado.

Pensamientos de evaluación y perspectiva:

Pensamiento crítico: Examina, evalúa y cuestiona las afirmaciones, creencias o informaciones de manera objetiva, buscando evidencias antes de aceptarlas como verdaderas.

Pensamiento sistémico: Analiza las cosas como parte de un sistema interconectado, evaluando cómo una decisión afecta a las demás variables del entorno.

Pensamiento deliberativo: Se utiliza al momento de tomar decisiones complejas, sopesando pros, contras, valores y criterios éticos.

Pensamientos prácticos y cotidianos:

Pensamiento reflexivo: Analiza las propias ideas, experiencias o actos pasados de forma consciente para aprender de ellos.

Pensamiento práctico: Se enfoca en la acción y en aplicar conocimientos de forma inmediata para resolver problemas cotidianos con la mayor eficacia posible.

Pensamiento analógico: Conecta experiencias actuales con situaciones parecidas vividas en el pasado para entender el presente mediante comparaciones.

Cómo aplicar estos pensamientos en la toma de decisiones o en el estudio, debemos ver cómo funcionan estos pensamientos en la vida real, imaginemos dos situaciones cotidianas: 1) una decisión profesional importante y 2) la preparación para un examen difícil.

Caso 1: En la Toma de Decisiones imagina que debes decidir si cambiar de empleo a una empresa nueva o quedarte en tu puesto actual.

Pensamiento crítico: Lo usas para investigar a fondo a la nueva empresa. No te dejas llevar por promesas exageradas; analizas su estabilidad financiera, la rotación de personal y si el salario realmente compensa el cambio.

Pensamiento analítico: Desglosas la decisión en variables específicas. Separas los factores en categorías: sueldo, prestaciones, tiempo de traslado, oportunidades de crecimiento y ambiente laboral para evaluarlos uno a uno.

Pensamiento deliberativo: Pones en una balanza tus valores personales y metas a largo plazo. Sopesas los pros y los contras, evaluando si el riesgo de renunciar se alinea con lo que quieres para tu vida familiar y profesional en cinco años.

Pensamiento creativo-divergente: Lo activas cuando las dos opciones tradicionales no te convencen. Te ayuda a plantear terceras alternativas, como negociar un aumento en tu empleo actual o proponer trabajar a distancia de forma parcial.

Pensamiento sistémico: Lo aplicas para ver el panorama completo. Analizas cómo cambiar de empleo afectará otras áreas de tu vida: tus horarios con tu familia, tus niveles de estrés, el tiempo libre para tus pasatiempos y tus finanzas generales.

Caso 2: En el Estudio imagina que debes prepararte para un examen final de historia o ciencia muy extenso.

Pensamiento práctico: Te ayuda a planificar tu estrategia de estudio con los recursos que tienes. Decides hacer un calendario detallado, usar técnicas y métodos de gestión del tiempo y seleccionas solo los temas que tienen más peso en la calificación.

Pensamiento deductivo: Lo usas cuando el profesor te da una regla general de la materia y tú la aplicas para resolver los ejercicios prácticos de la guía de estudio.

Pensamiento inductivo: Lo aplicas cuando, al revisar exámenes pasados del mismo profesor, notas que siempre incluye tres preguntas de análisis de texto. Con base en esas observaciones particulares, concluyes que en este examen pasará lo mismo y te preparas para ello.

Pensamiento analógico: Lo utilizas para memorizar conceptos complejos asociándolos con cosas que ya conoces. Por ejemplo, comparas el funcionamiento de una célula con el de una fábrica para entender mejor sus partes.

Pensamiento reflexivo: Lo pones en marcha al final de una sesión de estudio fallida. Te preguntas: ¿Por qué no me concentré hoy?, detectas que el teléfono fue el distractor y decides apagarlo en la siguiente sesión para mejorar tu rendimiento.


miércoles, 30 de septiembre de 2026

LAS REPÚBLICAS VENEZOLANAS: UNA FALSEDAD HISTORIOGRÁFICA


 

La división y la nomenclatura formal de Primera República, Segunda República y Tercera República planteada por Caracciolo Parra Pérez son falsas, las otras dos ni se diga. ¿Por qué son falsas? Porque para los republicanos independentistas la República de 1811 nunca se perdió, la toma por parte de Monteverde y posteriormente por parte de Boves de Caracas lo que produjo fue la dispersión del gobierno ejecutivo y legislativo. Pero la República siguió siendo la que se había fundado el 5 de julio de 1811.

Aunque la provincia de Caracas estaba tomada por los monárquicos, los republicanos combatían en oriente, en los llanos y donde podía llevarse a cabo la Guerra de Independencia. Cuando podían el gobierno de la República se reunía en Cariaco o en Achaguas, incluso después que Bolívar es investido como «Jefe Supremo» donde estaba el cuartel general de El Libertador allí estaba asentado el gobierno ejecutivo de la República fundada en 1811.

Lo que corrobora que la República nunca se perdió es que el Congreso de Angostura de 1819 se convoca para modificar la Constitución de 1811, se convoca para pasar de una República Federal a una República Centralista y crear Colombia como una República que abarcaría a Venezuela y la Nueva Granada. Si los republicanos hubiesen pensado que la República se había perdido hubiesen hecho una nueva Constitución en 1813 y en 1817, pero eso nunca se planteó porque para ellos la República seguía siendo la misma.

La nomenclatura secuencial de Parra Pérez, desgraciadamente, desvirtúa el hecho histórico y el espíritu del proceso independentista. Además, esta periodización de las repúblicas se convirtió en el estándar oficial para la enseñanza y el estudio del proceso independentista venezolano, teniendo un efecto distorsionador en la comprensión del proceso histórico y de la política nacional. ¿Cuál habrá sido la intención de Parra Pérez? No lo sabemos. Tal vez, ¿una comprensión metodológica o crear una historia heroica de ese periodo?

La realidad es que a partir de esta nomenclatura concebimos el periodo fundacional de una manera distorsionada, a tal punto que toda la algaraca por la supuesta fundación de la Quinta República se viene abajo, pues no tiene ningún asidero histórico real. Sino que nace de un discurso oficialista acomodaticio, y no de una compresión histórica sobre el campo de la batalla política del siglo XIX venezolano.

Por lo cual, arrastramos una secuencia de errores conceptuales sobre la historia y la concepción política venezolana. Tal vez esa manía por la historia heroica y no por la historia de carne y hueso nos lleva a estas distorsiones.

Caracas desde 1812 hasta 1821 estuvo ocupada por los monárquicos; en 1821, después de la Batalla de Carabobo, fue recuperada por los republicanos; no obstante, en los territorios de la Provincia de Caracas se desarrollaron grandes combates como es el caso de la Batalla de Carabobo. La república de 1811 nunca se perdió.

Ni siquiera cuando Venezuela se fusiona en la república de Colombia, con la Nueva Granada y Quito, los republicanos venezolanos pensaron que la República se había perdido, aun cuando en este periodo hablaban de la “antigua Venezuela” para referirse a la Venezuela de antes de 1819. Con la separación de Colombia, vuelve Venezuela a su condición originaria, es decir, a la de 1811 que es cuando se alcanza la “independencia absoluta” de la monarquía española.

He indicado “independencia absoluta” porque la independencia de 1810 es parcial, ya que en ese año la Capitanía General de Venezuela se independiza de la Regencia de Cádiz, y no se considera república.

Lo planteado nos conduce a pensar que la idea de la República era para los republicanos independentistas más grande que la que la nomenclatura nos hace ver. Pues no se combate por algo que se ha perdido, sino por algo que ya se ganó y que vale la causa de seguir viviendo y peleando. Monteverde y Boves derrotan a una parte relevante del ejército, pero no a la República. La República sigue invicta y por eso se combate hasta dejar la vida si es el caso.

Es por esa idea y por esa razón que todos los republicanos sean federalistas, centralistas y demócratas ponen al servicio de la República todo lo que tienen, unos sus fortunas, otros sus bienes materiales, la mayoría ponen el cuerpo porque eso es lo único que tienen y lo dan a la causa independentista. Se combate para consolidar una forma de gobierno que consideraban adecuada, con todos sus bemoles que hasta hoy en día se siguen arrastrando.

Nunca hubo ni segunda ni tercera y mucho menos ni cuarta ni quinta república, porque nunca se perdió la República de 1811. Siempre fue la república fundacional con cambios en la Constitución Nacional, incluso posteriormente se incluyo el adjetivo de República democrática.

Al entender que la Guerra de Independencia se hizo por una República fundada y no por una república perdida, la visión de la historia en ese periodo es otra.

Obed Delfín


sábado, 12 de septiembre de 2026

QUÉ ES EL PENSAMIENTO CRÍTICO


 

Todos los benditos días uno oye cada día hablar del pensamiento crítico, hasta el punto que ya dan ganas de vomitar de tanto oír mentar el susodicho pensamiento, ya está babeado y relamido. Incluso hay gente que lo esgrime como un sumun de algo, de un no sé qué es; el mismo parece algo propio de seres especiales, de seres ungidos. Pero lo cierto es que ya hincha las pelotas oír mentar el pensamiento crítico. Ahora bien, ¿qué es esa vaina?

El pensamiento crítico no es otra vaina que la capacidad que tiene todo carajo para analizar, evaluar y cuestionar de manera adecuada la situación en que se encuentra, con el fin de tomar decisiones acertadas para resolver ciertos problemas de forma coherente. Es someter lo poco que pensamos y vemos por la acción de razonar, en vez de tragarnos las vainas que nos dicen de forma automática, es decir, es pensar con cierto criterio evaluador.

Además, el puto pensamiento crítico no es una vaina universal y abstracta, sino que es según el contexto en que la mujer o el hombre está inmerso. Para resolver una vaina un ruso puede aplicar su aparato crítico en la estepa rusa a su manera, y un carajo en Guárico aplica su aparato crítico en las condiciones del llano guariqueño. Estos dos llaneros ―uno ruso y el otro venezolano― utilizan sus capacidades de analizar, evaluar y cuestionar en contextos diferentes para tomar decisiones y resolver problemas de forma coherente y adecuada a sus fines. 

Entre los componentes del pensamiento crítico tenemos: El analizar, que consiste en descomponer una situación para entender las partes en que ésta está constituida, por ejemplo, uno ve un pabellón criollo, y uno lo analiza, es un plato que está conformado por arroz, carne mechada, caraotas y tajadas. La vaina es como un Lego que está armado ―esta es la situación― uno desarma el lego y comprende que se trata de un conjunto de piezas y comprende cómo están armadas las mismas. En este proceso uno identifica y evalúa la situación o información, considera si le están metiendo gato por liebre o si la misma es confiable y no tiene sesgos o intereses ocultos. Porque pendejo uno no puede ser para creer todo lo que le dicen.

Uno tiene que ser desconfiado para que no lo jodan; por eso tiene que dudar, sospechar de cualquier vaina, esto lo lleva a cuestionar todo aquello que le dicen que es verdad, y más si le dicen que es una verdad absoluta, porque toda cosa que haga un humano está cargada de prejuicios propios y ajenos; esto último es cuando la mirada es hacia fuera, pero también la mirada se dirige hacia dentro que es lo reflexivo, con lo cual tenemos que monitorear nuestro propio proceso de pensamiento, para reconocer si en él hay errores conceptuales y emocionales. Porque uno mismo se cae a muela, se mete sus propias mentiras.

¿Para qué sirve la ladilla esa del pensamiento que cuestiona? Para evitar que lo agarren a uno de pendejo y lo manipulen, la vaina también ayuda a detectar cuando le quieren meter tremendas mentiras a uno, a detectar los discursos manipuladores y la publicidad engañosa que nos vende villas y castillos, y no es otra cosa que ranchos.

Como uno se pone pilas con el mentado pensamiento crítico, éste sirve para mejorar la toma de decisiones y no andar de tarambana cagándola a cada rato, porque nos permite elegir opciones basadas en datos más ciertos para nuestra situación y necesidad. Y así no lo van a estar llamando el venao en la esquina, lo cual reduce el arrepentimiento por la toma de decisiones erradas. Por otra parte, si uno siempre anda dudando no te joden tan fácilmente, ya que el vergajo pensamiento fomenta la curiosidad y no se anda de menso; dado que uno se la pasa preguntando ¿por qué esto es así? En vez de conformarse con explicaciones superficiales. Así deja uno de ser un cabeza de guevo y se hace un poquito más inteligente como quería la madre que lo parió.


lunes, 31 de agosto de 2026

SOBRE QUÉ SOMOS. SEGUNDA PARTE


 

“Séame permitido llamar la atención del Congreso sobre una materia que puede ser de una importancia vital. Tengamos presente que nuestro Pueblo no es el europeo, ni el Americano del Norte: que más bien es un compuesto de África y América que una emanación de la Europa; pues que hasta la España misma, deja de ser Europea por su sangre Africana, por sus Instituciones y por su carácter. Es imposible asignar con propiedad, a qué familia humana pertenecemos. La mayor parte del indígena se ha aniquilado, el Europeo se ha mezclado con el Americano y con el Africano, y este se ha mezclado con el Indio y con el Europeo. Nacidos todos del seno de una misma Madre, nuestros Padres, diferentes en origen y en sangre, son extrangeros, y todos difieren visiblemente en la epidermis: esta desemejanza trae un reato de la mayor trascendencia”. Simón Bolívar. Discurso de Angostura

Al finalizar la primera parte de este artículo quedamos en el momento de abordar la siguiente frase “Es imposible asignar con propiedad, a qué familia humana pertenecemos”, tal imposibilidad radica ―para El Libertador y para los blancos criollos independentistas― por la mezcla que se ha producido entre las “familias humanas” durante la conquista y la colonia. El proceso del mestizaje no es exclusivo de América, casi todos los pueblos que han tenido comercio entre ellos se han mezclado; la diferencia radica en que el mestizaje en América fue forzado por la violencia sexual y el vasallaje incoado durante el proceso de dominio español, y de una dimensión inhumana y geográfica que no se había visto en ningún otro continente.

Bolívar reconoce el genocidio cometido por la monarquía española al indicar que “La mayor parte del indígena se ha aniquilado”, y lo que ha quedado es una minoría de éstos. Agrega, “el europeo se ha mezclado con el americano y con el africano, y este se ha mezclado con el indio y con el europeo”.  En este caso el “americano” es aquel descendiente del español conquistador y colonizador que nació en América, el cual pasados trescientos años no posee ningún vínculo con España, ya que esta tierra le resulta ajena, con este americano se ha mezclado el europeo y el africano, este último a su vez se ha mezclado con el indio y el europeo. Por el texto da la impresión que Bolívar considera que ni el europeo ni el americano se han mezclado con el indígena, como si el indígena hubiese permanecido alejado de la violencia sexual de ambos.

El resultado de esta mezcla es lo que no logra definir el blanco criollo independentista. Todos nacidos en América, que es lo que El Libertador señala como “nacidos todos del seno de una misma Madre”, en cambio, “nuestros Padres, diferentes en origen y en sangre, son extranjeros”, hay un romanticismo en la descripción del mestizaje, como si éste hubiese sido un acto consentido entre las partes. La tierra es una, pero el engendrador es extraño a ésta, “y todos difieren visiblemente en la epidermis”, tantos los padres como los engendrados se diferencias por el color de la piel. Aparentemente Bolívar no excluye la diferencia cultural, pues ha hecho referencia de que el “origen y la sangre” de los padres son diferentes.

¿Por qué la preocupación por la determinación de este mestizaje? La misma se expresa en la frase con la que concluye el párrafo “esta desemejanza trae un reato de la mayor trascendencia”. ¿Qué es un reato? El reato es la obligación o deuda de sufrir una pena o castigo que queda pendiente por un pecado, incluso después de que éste ya ha sido perdonado. Es decir, Bolívar ―en tanto clase dominante― considera que hay una deuda que saldar con los mestizos. ¿Por qué tal deuda?

Si los criollos americanos independentistas hubiesen logrado un triunfo rápido y contundente sobre los monárquicos y expulsado de Venezuela el dominio español en la Primera República, cosa que no sucedió, tal vez este “reato” no hubiese aparecido, porque el triunfo por parte del criollo americano independentista hubiese definido por sí mismo a esta clase social triunfante y dominante, sin necesidad incluso de definirse. Pero la guerra se inició y se prolongó con la consiguiente pérdida de la Primera y Segunda República, por lo cual el criollo independentista tuvo que incluir forzosamente en su Guerra de Independencia a los mestizos, que seguro no estaban en los planes iniciales, esto es, tuvo que involucrar a los mestizos, a los pardos, los africanos, a los indígenas y cualquier otro que anduviese por estas tierras. Por lo cual, el criollo americano independentista está comprometido a definirse y a incluir bajo su esfera de poder al mestizo, y así darle cierta legalidad bajo su República; de ahí la obligación que está pendiente, pero que nunca se ha saldado.

Pues el levantamiento de 1813 por parte del Taita Boves, que fue una rebelión popular y militar, le mostró al criollo independentista que él carecía de pueblo para hacer una Guerra de Independencia, lo cual forzó a la clase que impulsó la Independencia a tener que buscar alianza con el populacho e incluirlo en el programa independentista. De otro modo el mezclado hubiese quedado fuera del proceso de Independencia. Todo esto hace que se tenga que elaborar más teoría para fundamentar la Guerra de Independencia y el modelo republicano que se pretendía alcanzar; lo cual hace que cuadros sociales que no estaban incluidos inicialmente en el proceso independentista intervengan en la configuración de la misma. Hay evidencias, por ejemplo, que Tovar no desea incluir a los pardos en la conformación de la República.

De este modo, tenemos que el problema de la identidad recae sobre el criollo americano independentista, es a él quien le corresponde definirse como la voluntad de poder republicana que se enfrenta a la voluntad de poder monárquica. No obstante, el plan inicial se tuerce y la guerra se extiende, se pierden dos Repúblicas y eso hace más complicada la situación; por tanto, a lo externo hay que buscar alianza con Inglaterra ―que representa el progreso ante el feudalismo español― lo cual desplaza la geografía de la guerra hacia Angostura; a lo interno ―después de la rebelión de Boves― la cual muestra la debilidad de una revolución sin pueblo, se hace necesario incluir al mestizo, al negro y al indígena en la lucha por la Independencia.

 

Obed Delfín


sábado, 8 de agosto de 2026

SOBRE QUÉ SOMOS: Primera parte


 

“Séame permitido llamar la atención del Congreso sobre una materia que puede ser de una importancia vital. Tengamos presente que nuestro Pueblo no es el europeo, ni el Americano del Norte: que más bien es un compuesto de África y América que una emanación de la Europa; pues que hasta la España misma, deja de ser Europea por su sangre Africana, por sus Instituciones y por su carácter. Es imposible asignar con propiedad, a qué familia humana pertenecemos. La mayor parte del indígena se ha aniquilado, el Europeo se ha mezclado con el Americano y con el Africano, y este se ha mezclado con el Indio y con el Europeo. Nacidos todos del seno de una misma Madre, nuestros Padres, diferentes en origen y en sangre, son extrangeros, y todos difieren visiblemente en la epidermis: esta desemejanza trae un reato de la mayor trascendencia”. Simón Bolívar. Discurso de Angostura

En Venezuela, la preocupación histórico-existencial por saber qué somos, que se traduce en saber cuál es la identidad nacional, es un asunto en el siglo XIX de los criollos independentistas, ya éstos son los que se han planteado y están luchando por liberarse de la monarquía española y establecer otra forma de gobierno en estos territorios. Los criollos independentistas son los sujetos de la duda y de la incertidumbre de la identidad. Además, las nacientes repúblicas están insertas en un modo de producción colonial, por lo cual los independentistas están muy lejos de la burguesía triunfante europea; recordemos que Hegel muere en 1831, 20 años después de la Declaración de la Independencia de Venezuela y ya para esa fecha la identidad burguesa estaba plenamente filosofada.

Por su parte, los criollos monárquicos tenían su identidad asegurada, ya que la misma estaba puesta en España; los pueblos originarios no tenían ni tienen problema con eso pues saben lo que son y no tienen dudas al respecto; los africanos esclavizados solo pueden haber tenido tiempo para la nostalgia del lugar en que fueron arrebatados, los mismos debe haber sucedido para los libertos. Los pardos por el momento no tienen estas dudas, las mismas surgirán cuando se geste la Guerra Federal y tengan necesidad de definirse. Los mestizos, en general, unos se sentirían españoles, otros americanos, con su respectiva gama de gris de por medio, pero esto posiblemente no era un problema intelectual para ellos, solo será un problema existencial para aquellos que se creían españoles porque el proceso de independencia los separaba de la fuente de su identidad.

Para los criollos independentistas ―republicanos o demócratas― el problema de la identidad es, a la vez, un problema político y existencial. El primero lo intentan resolver por la vía constitucional y las leyes, el segundo les resulta más difícil porque ellos quedan en un vacío de identidad, en el cual pretenden arrastrar al resto de los sujetos sociales; es existencial porque son ellos los que dejan de ser españoles (aunque sea de orilla) para convertirse en otra cosa, pero se encuentra que como el continente americano ya estaba poblado y además trajeron a los africanos, cómo decirse sin más que son americanos.

Recordemos, en América por la Conquista y la Colonia existían los americanos ingleses, los americanos portugueses, los americanos franceses, los americanos holandeses y los americanos españoles. ¿Cómo dejar de ser españoles? Ya que la Guerra de Independencia es un matricidio político, para convertirse en americanos sin más, cuando ya existían los “precolombinos” que son los americanos originarios. Pues lo que se plantea políticamente es una República que debe contener a todos los ciudadanos, si se hubiese planteado una oligarquía tal vez el problema de la identidad no hubiese sido un problema para la clase social independentista.

¿Por qué es un problema que atañe a los criollos independentistas? Porque ellos son la voluntad de poder que niega y se enfrenta a la voluntad de poder monárquica; por tanto, les es necesario definirse, saber qué son, pues son la voluntad de poder que surge y vence a la anterior, por lo cual es de suyo la necesidad de saber qué son. Ninguna otra clase social en América tiene esta necesidad. Lo que hacen las otras clases sociales es asumirla por imposición hasta hoy en día, cómo si fuese un problema propio.

Para ver esto es por lo que hemos citado al inicio el párrafo del Discurso de Angostura, ya que en el mismo Bolívar plantea este problema. Vamos a observar el párrafo parte por parte, “Séame permitido llamar la atención del Congreso sobre una materia que puede ser de una importancia vital”, esta introducción se fundamentará en el siguiente párrafo donde Bolívar indica la igualdad de todos los venezolanos ante la ley, esto así porque la Venezuela liberada ha sido concebida como una República y no puede ser de otra manera si los todos los venezolanos son ciudadanos. Al respecto no me meto en los bemoles de la política real.

“Tengamos presente que nuestro Pueblo no es el europeo, ni el Americano del Norte”, no somos europeos porque no somos de ese continente ni somos sajones como son los estadounidenses. En este caso, Bolívar percibe una homogeneidad en el pueblo estadounidense. En América, para ese momento hay de Europa: españoles, ingleses, irlandeses, escoceses, portugueses, holandeses, franceses. Además, por “nuestro Pueblo” es un recurso retórico con el cual Bolívar intenta involucrar al resto de los sujetos en la problemática de la identidad, que solo afecta a los criollos independentistas.

Continúa El Libertador, “que más bien es un compuesto de África y América que una emanación de la Europa”. Que nuestra América “es un compuesto” es cierto, pues se han mezclado por abuso y necesidad sexual: europeo-aborigen; africano-europeo; aborigen-africano, y esto conforma genéticamente lo compuesto, además, del compuesto en tanto mezcolanza de lo cultural. Esto nos lleva a percibir que ya para el momento del Discurso de Angostura el compuesto en tanto cantidad era un número considerable y, por tanto, debe ser insertado en la República, porque la nueva forma de gobierno debe incluirlos. El texto indica que América en general y Venezuela, en particular, es más bien un compuesto “que una emanación de Europa”; el concepto de emanación es importante porque el mismo es negado, es decir, que no hay un origen europeo, es lo que dice Bolívar, si no otra cosa que se ha formado de manera separada de Europa, América se ha conformado por movimiento propio, y no le debe nada a España.  

Aunque de otro modo, Bolívar considera que España por cómo está conformada es un compuesto y no pertenece propiamente a la Europa blanca, “pues que hasta la España misma, deja de ser Europea por su sangre Africana, por sus Instituciones y por su carácter”; por supuesto Bolívar se refiere a la Europa más allá de los Pirineos, además, que conoce la ocupación árabe durante ocho siglos, lo cual hace a una parte de España un compuesto genético y cultural. Este comentario parece estar dirigido a aquellos que no entienden el problema del compuesto, y por esta razón hace la referencia.

 

Continuaremos…

Obed Delfín


jueves, 19 de junio de 2025

POR QUIÉN LLORAMOS


 

Equécrates le pregunta a Fedón —¿Estuviste tú, Fedón, junto a Sócrates el día aquel en que bebió el veneno en la cárcel, o se lo has oído contar a otro?

A lo que el aludido responde: ―Yo estuve allí, Equécrates.

A lo Equécrates interroga —¿Qué fue lo que dijo el hombre antes de su muerte? ¿Y cómo murió? Que me gustaría escuchártelo Fedón.

Así comienza el diálogo, en el cual Platón narra los últimos instantes de Sócrates. Después que se ha discutido sobre el alma, llega el momento en el que retiran a las mujeres y a los niños que estaban ahí. El encargado de entregarle el veneno se acerca para anunciarle que ya ha llegado el tiempo; Critón le dice que todavía es temprano, pero Sócrates le dice que eso es absurdo, que no hay nada que esperar. A lo cual, el mismo Critón le hace seña a un muchacho para que le diga al encargado que traiga el veneno.

El encargado trae el veneno y Sócrates lo recibe plácidamente y le pregunta si es posible o no ¿hacer una libación a algún dios? No, responde el encargado, aclarando que solo se prepara la cantidad precisa para la bebida. A lo cual, señala Sócrates:

―Al menos es posible rogar a los dioses que el traslado de aquí hasta allá resulte feliz. Esto es lo que ahora yo ruego, y que así sea.

Y tras decir esto, cuenta Fedón, Sócrates alzó la copa y serenamente la apuró de un trago.

En ese momento, el ánimo de los presentes se turbó. Pues hasta entonces la mayoría de los presentes, para guardar las conveniencias, habían sido capaz de contenerse para no llorar, pero cuando le vieron beber y haber bebido, ya no pudieron aguantar el llanto. Critón que no había sido capaz de contener el llanto se había salido; Apolodoro no había dejado de llorar todo el tiempo; pero entonces rompió a gritar y a lamentarse a tal punto que conmovió a todos los presentes, a excepción de Sócrates. Quien viéndolos así los reprendió diciéndoles:

—¿Qué hacéis, amigos? Si por este motivo despedí a las mujeres, para que no desentonaran; porque he oído que hay que morir en un silencio ritual. Tened valor y mantened la calma.

Fedón nos cuenta qué a él, con violencia y a raudales, se le salían las lágrimas, de manera que cubriéndose el rostro comenzó a sollozar por él mismo y no por Sócrates; lloraba por la desdicha de quedarse privado de este compañero, de quedarse solo por la ausencia de Sócrates.

Y aquí viene la pregunta: Ante la muerte ¿por quién lloramos?

Platón en este relato hace decir a Fedón que él llora por él y no por Sócrates. Y esto es verdad. Nosotros lloramos porque nos hemos quedamos solos, sin aquella persona que queremos. Lloramos porque nos quedamos huérfanos, en una soledad sin límites.

Decimos que lloramos por quien ha muerto o por quien se ha ido del lugar. Pero, la verdad, es que lloramos por nosotros, por esa inmensa soledad en que nos encontramos en ese momento, y la expresión máxima es el llanto.  Así como dice aquel vallenato de Jaime Molina: “Ahora prefiero esta condición, que él me hiciera el retrato y no sacarle el son”.

No tiene que ser necesariamente la muerte, expresión de la ausencia absoluta e irremediable. Por todo abandono, lloramos por nuestra orfandad. Dicho de esta manera parece un acto egoísta de nuestra parte. Pero no es así, es solo la manera natural en que reaccionamos ante la soledad que sentimos. Y esto le sucede a todos los vivientes, pues cuando se sienten abandonados y solos lloran desconsoladamente su condición de abandonados. Lo opuesto es la indiferencia por aquellos que no son nada en nuestra vida, ya que su ausencia no nos dice nada. Es la ausencia de a quienes queremos lo que nos hace sentirnos abandonados, y de ahí nuestro llanto.

Así Altagracia, cuando vos me abandonaste lloraba creyendo que lloraba por vos, pero no; y mirá por dónde, que yo lloraba por mí, porque me había quedado sin vos, solo y huérfano de sin tú amor. Cómo perro callejero me dejaste, tirado en medio de la calle. Y ahí fue cuando se me salieron las lágrimas, que no eran de despecho, sino de abandono; de abandonado Altagracia. Y yo pensaba que me iba a morir por vos, y no; me iba a morir de mí. Porque solo uno se muere de solo. Altagracia, decime que vas a volver, para no morir de mí pensando en vos. Andá volvé, que ya abandonado nací y arrastrando la vida e vivió.


lunes, 17 de febrero de 2025

VIEJOS DEL COÑO


 

En la búsqueda del dinero para la operación salí a golpe de ocho y media de la mañana para la SUDEBAN. Agarré la estación del Metro Sabana Grande y todo del carajo, el vagón estaba en el andén, aire acondicionado e hizo el recorrido a millón, una vaina del primer mundo.

Llegué a la Estación The Two Ways, es decir, Los Dos Caminos, inmediatamente, en lo que canta un gallo. Salí por la Avenida Pancho de Miranda y la SUDEBAN está ahí mismo, al cruzar la calle. Llegó al edificio y muy decente dijo:

—Buenos días, voy a lo de la ayuda económica.

—Adelante, pase. Es con esa muchacha que está ahí.

—Gracias.

Camino hasta donde está la muchacha hablando con dos personas, y repito:  

—Buenos días, cómo estás.

Como ya la muchacha me conocía la intención, me dijo a modo de interrogación:

—Viene por la ayuda económica.

—Sí, respondí.

Muy amablemente la muchacha me dice:

—En este momento no estamos dando ayuda económica, desde hace año y medio no se otorgan estas ayudas.

Ante una respuesta tan contundente me despedí. Qué se puede decir y hacer si la cosa es así.

Me regreso a la Estación Los Dos Caminos.

Desde Sabana Grande a Los Dos Caminos, ir a la SUDEBAN y volver al Metro nuevamente abrían pasado unos 15 minutos. Porque la vaina había sido chola.

Llegó a la Estación, saco la tarjeta geriátrica, esto es, la SUVE color amarilla, la pongo en el torniquete y dice:

—ERROR EN TARJETA.

Pruebo en los demás torniquetes y en todos dice lo mismo. Le pregunto a una señora de las que están ahí en los torniquetes.

—¿Qué sucede?

La señora me dice:

—Tiene que esperar media hora, porque usted debe haber usado la tarjeta recientemente.

—Sí, viene de Sabana Grande, hice una diligencia y ya me regreso.

—Hable con la operadora, para que ella le permita pasar.

Voy le echo el cuento a la operadora de lo que pasa.

—Sí, esas tarjetas tienen ahora restricción por el mal uso que han hecho de ellas. Si usted la usa, ahora tiene que esperar de media hora a cuarenta minutos para volver a usarla.

—¿Puedo comprar un pasaje para irme? Le dijo.

—No, puede pasar por ahí.

¿Qué cantidad de mierdadas habrán hechos esos putos viejos del coño con esa tarjeta? Para que el Metro haya tenido que restringir el uso de la misma.

Si uno usa el Metro no se puede regresar de manera inmediata tiene que esperar de media hora a cuarenta minutos.

Verga, es que la mierda deambula libremente por el cráneo de la gente. Indudablemente, se sabía que los malditos viejos iban hacer lo que les diera la gana con la coño tarjeta. Desde venderla o alquilarla para comprar drogas o alcohol. Cualquier uso indebido dándoselas de vivos.

Por esa verga es que estamos jodidos en este país. Porque el comemierda se la quiere dar de vivo, porque él se la sabe más que cualquiera. Y así jode al resto. Por eso es que los matan.