“Séame permitido
llamar la atención del Congreso sobre una materia que puede ser de una
importancia vital. Tengamos presente que nuestro Pueblo no es el europeo, ni el
Americano del Norte: que más bien es un compuesto de África y América que
una emanación de la Europa; pues que hasta la España misma, deja de ser
Europea por su sangre Africana, por sus Instituciones y por su carácter. Es
imposible asignar con propiedad, a qué familia humana pertenecemos. La
mayor parte del indígena se ha aniquilado, el Europeo se ha mezclado con el
Americano y con el Africano, y este se ha mezclado con el Indio y con el
Europeo. Nacidos todos del seno de una misma Madre, nuestros Padres,
diferentes en origen y en sangre, son extrangeros, y todos difieren
visiblemente en la epidermis: esta desemejanza trae un reato de la mayor
trascendencia”. Simón Bolívar. Discurso de Angostura
En Venezuela, la
preocupación histórico-existencial por saber qué somos, que se traduce en saber
cuál es la identidad nacional, es un asunto en el siglo XIX de los criollos
independentistas, ya éstos son los que se han planteado y están luchando por
liberarse de la monarquía española y establecer otra forma de gobierno en estos
territorios. Los criollos independentistas son los sujetos de la duda y de la
incertidumbre de la identidad. Además, las nacientes repúblicas están insertas
en un modo de producción colonial, por lo cual los independentistas están muy
lejos de la burguesía triunfante europea; recordemos que Hegel muere en 1831,
20 años después de la Declaración de la Independencia de Venezuela y ya para
esa fecha la identidad burguesa estaba plenamente filosofada.
Por su parte, los
criollos monárquicos tenían su identidad asegurada, ya que la misma estaba puesta
en España; los pueblos originarios no tenían ni tienen problema con eso pues
saben lo que son y no tienen dudas al respecto; los africanos esclavizados solo
pueden haber tenido tiempo para la nostalgia del lugar en que fueron
arrebatados, los mismos debe haber sucedido para los libertos. Los pardos por
el momento no tienen estas dudas, las mismas surgirán cuando se geste la Guerra
Federal y tengan necesidad de definirse. Los mestizos, en general, unos se
sentirían españoles, otros americanos, con su respectiva gama de gris de por
medio, pero esto posiblemente no era un problema intelectual para ellos, solo será
un problema existencial para aquellos que se creían españoles porque el proceso
de independencia los separaba de la fuente de su identidad.
Para los criollos
independentistas ―republicanos o demócratas― el problema de la identidad es, a
la vez, un problema político y existencial. El primero lo intentan resolver por
la vía constitucional y las leyes, el segundo les resulta más difícil porque
ellos quedan en un vacío de identidad, en el cual pretenden arrastrar al resto
de los sujetos sociales; es existencial porque son ellos los que dejan de ser
españoles (aunque sea de orilla) para convertirse en otra cosa, pero se
encuentra que como el continente americano ya estaba poblado y además trajeron
a los africanos, cómo decirse sin más que son americanos.
Recordemos, en
América por la Conquista y la Colonia existían los americanos ingleses, los
americanos portugueses, los americanos franceses, los americanos holandeses y los
americanos españoles. ¿Cómo dejar de ser españoles? Ya que la Guerra de
Independencia es un matricidio político, para convertirse en americanos sin
más, cuando ya existían los “precolombinos” que son los americanos originarios.
Pues lo que se plantea políticamente es una República que debe contener a todos
los ciudadanos, si se hubiese planteado una oligarquía tal vez el problema de
la identidad no hubiese sido un problema para la clase social independentista.
¿Por qué es un problema
que atañe a los criollos independentistas? Porque ellos son la voluntad de
poder que niega y se enfrenta a la voluntad de poder monárquica; por tanto, les
es necesario definirse, saber qué son, pues son la voluntad de poder que surge
y vence a la anterior, por lo cual es de suyo la necesidad de saber qué son. Ninguna
otra clase social en América tiene esta necesidad. Lo que hacen las otras
clases sociales es asumirla por imposición hasta hoy en día, cómo si fuese un
problema propio.
Para ver esto es por
lo que hemos citado al inicio el párrafo del Discurso de Angostura, ya que en el
mismo Bolívar plantea este problema. Vamos a observar el párrafo parte por
parte, “Séame permitido llamar la atención del Congreso sobre una materia que
puede ser de una importancia vital”, esta introducción se fundamentará en el
siguiente párrafo donde Bolívar indica la igualdad de todos los venezolanos
ante la ley, esto así porque la Venezuela liberada ha sido concebida como una
República y no puede ser de otra manera si los todos los venezolanos son
ciudadanos. Al respecto no me meto en los bemoles de la política real.
“Tengamos
presente que nuestro Pueblo no es el europeo, ni el Americano del Norte”, no
somos europeos porque no somos de ese continente ni somos sajones como son los
estadounidenses. En este caso, Bolívar percibe una homogeneidad en el pueblo
estadounidense. En América, para ese momento hay de Europa: españoles,
ingleses, irlandeses, escoceses, portugueses, holandeses, franceses. Además, por
“nuestro Pueblo” es un recurso retórico con el cual Bolívar intenta involucrar
al resto de los sujetos en la problemática de la identidad, que solo afecta a
los criollos independentistas.
Continúa El
Libertador, “que más bien es un compuesto de África y América que una emanación
de la Europa”. Que nuestra América “es un compuesto” es cierto, pues se han
mezclado por abuso y necesidad sexual: europeo-aborigen; africano-europeo;
aborigen-africano, y esto conforma genéticamente lo compuesto, además, del
compuesto en tanto mezcolanza de lo cultural. Esto nos lleva a percibir que ya
para el momento del Discurso de Angostura el compuesto en tanto cantidad era un
número considerable y, por tanto, debe ser insertado en la República, porque la
nueva forma de gobierno debe incluirlos. El texto indica que América en general
y Venezuela, en particular, es más bien un compuesto “que una emanación de
Europa”; el concepto de emanación es importante porque el mismo es negado, es
decir, que no hay un origen europeo, es lo que dice Bolívar, si no otra cosa
que se ha formado de manera separada de Europa, América se ha conformado por
movimiento propio, y no le debe nada a España.
Aunque de otro
modo, Bolívar considera que España por cómo está conformada es un compuesto y
no pertenece propiamente a la Europa blanca, “pues que hasta la España misma,
deja de ser Europea por su sangre Africana, por sus Instituciones y por su carácter”;
por supuesto Bolívar se refiere a la Europa más allá de los Pirineos, además,
que conoce la ocupación árabe durante ocho siglos, lo cual hace a una parte de
España un compuesto genético y cultural. Este comentario parece estar dirigido
a aquellos que no entienden el problema del compuesto, y por esta razón hace la
referencia.
Continuaremos…
Obed Delfín




