“Séame permitido llamar la atención del
Congreso sobre una materia que puede ser de una importancia vital. Tengamos
presente que nuestro Pueblo no es el europeo, ni el Americano del Norte: que
más bien es un compuesto de África y América que una emanación de la Europa;
pues que hasta la España misma, deja de ser Europea por su sangre Africana, por
sus Instituciones y por su carácter. Es imposible asignar con propiedad, a qué
familia humana pertenecemos. La mayor parte del indígena se ha aniquilado, el Europeo
se ha mezclado con el Americano y con el Africano, y este se ha mezclado con el
Indio y con el Europeo. Nacidos todos del seno de una misma Madre, nuestros
Padres, diferentes en origen y en sangre, son extrangeros, y todos difieren
visiblemente en la epidermis: esta desemejanza trae un reato de la mayor
trascendencia”. Simón Bolívar. Discurso de Angostura
Al finalizar la primera parte de este
artículo quedamos en el momento de abordar la siguiente frase “Es imposible
asignar con propiedad, a qué familia humana pertenecemos”, tal imposibilidad
radica ―para El Libertador y para los blancos criollos independentistas― por la
mezcla que se ha producido entre las “familias humanas” durante la conquista y
la colonia. El proceso del mestizaje no es exclusivo de América, casi todos los
pueblos que han tenido comercio entre ellos se han mezclado; la diferencia
radica en que el mestizaje en América fue forzado por la violencia sexual y el
vasallaje incoado durante el proceso de dominio español, y de una dimensión
inhumana y geográfica que no se había visto en ningún otro continente.
Bolívar reconoce el genocidio cometido
por la monarquía española al indicar que “La mayor parte del indígena se ha
aniquilado”, y lo que ha quedado es una minoría de éstos. Agrega, “el europeo
se ha mezclado con el americano y con el africano, y este se ha mezclado con el
indio y con el europeo”. En este caso el
“americano” es aquel descendiente del español conquistador y colonizador que nació
en América, el cual pasados trescientos años no posee ningún vínculo con
España, ya que esta tierra le resulta ajena, con este americano se ha mezclado
el europeo y el africano, este último a su vez se ha mezclado con el indio y el
europeo. Por el texto da la impresión que Bolívar considera que ni el europeo
ni el americano se han mezclado con el indígena, como si el indígena hubiese
permanecido alejado de la violencia sexual de ambos.
El resultado de esta mezcla es lo que no
logra definir el blanco criollo independentista. Todos nacidos en América, que
es lo que El Libertador señala como “nacidos todos del seno de una misma Madre”,
en cambio, “nuestros Padres, diferentes en origen y en sangre, son
extranjeros”, hay un romanticismo en la descripción del mestizaje, como si éste
hubiese sido un acto consentido entre las partes. La tierra es una, pero el
engendrador es extraño a ésta, “y todos difieren visiblemente en la epidermis”,
tantos los padres como los engendrados se diferencias por el color de la piel.
Aparentemente Bolívar no excluye la diferencia cultural, pues ha hecho
referencia de que el “origen y la sangre” de los padres son diferentes.
¿Por qué la preocupación por la
determinación de este mestizaje? La misma se expresa en la frase con la
que concluye el párrafo “esta desemejanza trae un reato de la mayor
trascendencia”. ¿Qué es un reato? El reato es la obligación o deuda de sufrir
una pena o castigo que queda pendiente por un pecado, incluso después de que
éste ya ha sido perdonado. Es decir, Bolívar ―en tanto clase dominante― considera
que hay una deuda que saldar con los mestizos. ¿Por qué tal deuda?
Si los criollos americanos independentistas
hubiesen logrado un triunfo rápido y contundente sobre los monárquicos y
expulsado de Venezuela el dominio español en la Primera República, cosa que no
sucedió, tal vez este “reato” no hubiese aparecido, porque el triunfo por parte
del criollo americano independentista hubiese definido por sí mismo a esta clase
social triunfante y dominante, sin necesidad incluso de definirse. Pero la
guerra se inició y se prolongó con la consiguiente pérdida de la Primera y
Segunda República, por lo cual el criollo independentista tuvo que incluir forzosamente
en su Guerra de Independencia a los mestizos, que seguro no estaban en los
planes iniciales, esto es, tuvo que involucrar a los mestizos, a los pardos,
los africanos, a los indígenas y cualquier otro que anduviese por estas tierras.
Por lo cual, el criollo americano independentista está comprometido a definirse
y a incluir bajo su esfera de poder al mestizo, y así darle cierta legalidad bajo
su República; de ahí la obligación que está pendiente, pero que nunca se ha
saldado.
Pues el levantamiento de 1813 por parte del
Taita Boves, que fue una rebelión
popular y militar, le mostró al criollo independentista que él carecía de
pueblo para hacer una Guerra de Independencia, lo cual forzó a la clase que
impulsó la Independencia a tener que buscar alianza con el populacho e
incluirlo en el programa independentista. De otro modo el mezclado hubiese
quedado fuera del proceso de Independencia. Todo esto hace que se tenga que
elaborar más teoría para fundamentar la Guerra de Independencia y el modelo republicano
que se pretendía alcanzar; lo cual hace que cuadros sociales que no estaban
incluidos inicialmente en el proceso independentista intervengan en la
configuración de la misma. Hay evidencias, por ejemplo, que Tovar no desea
incluir a los pardos en la conformación de la República.
De este modo, tenemos que el problema de
la identidad recae sobre el criollo americano independentista, es a él quien le
corresponde definirse como la voluntad de poder republicana que se enfrenta a la
voluntad de poder monárquica. No obstante, el plan inicial se tuerce y la
guerra se extiende, se pierden dos Repúblicas y eso hace más complicada la
situación; por tanto, a lo externo hay que buscar alianza con Inglaterra ―que
representa el progreso ante el feudalismo español― lo cual desplaza la
geografía de la guerra hacia Angostura; a lo interno ―después de la rebelión de
Boves― la cual muestra la debilidad de una revolución sin pueblo, se hace
necesario incluir al mestizo, al negro y al indígena en la lucha por la Independencia.
Obed Delfín




