Ya son veinte (20) años en el mundo de la joyería y la
orfebrería. En estos años[i]:
Tenemos en nuestro haber estudios de joyería y orfebrería. Incluso
antes de entrar a la Escuela Cristóbal Rojas ya estudiaba con un joyero en el Centro
de Caracas, el cual elaboraba los cáliz de las iglesias. Este joyero hacía
grabado, repujado, un joyero de muy amplia trayectoria, pero al cual solo lo
conocen en el mundo de la joyería. Lo cual no es nada extraño, ya que ésta es
una particularidad de los joyeros, el conocerse solo entre ellos, pero no fuera
del mundo de la joyería. Somos muy ensimismados, es la verdad.
Esta experiencia fue un aprendizaje pragmático, una praxis
sobre las técnicas de la joyería.
Después de ese aprendizaje entré a la Escuela Cristóbal
Rojas, donde estudié Artes del Fuego con el maestro Fenier Pérez y con la
maestra Maricela Morantes, de los quienes aprendí el oficio de artista. Pues, como
sabemos tanto la orfebrería como la joyería pertenecen a las Artes del Fuego,
asimismo, el vitral y la cerámica.
En el hacer de joyera-orfebre tenemos, primero, el trabajo
de la orfebrería escultórica a través del cual me identifico plenamente como artista.
Segundo, el trabajo de joyería, en el cual hago diversos trabajos para
distintas marcas y diseñadoras, de éste no me llevo ningún crédito, pero del
mismo vivo; porque los joyeros, como dije antes, somos artistas anónimos para
el público en general, aunque que sí conocidos y reconocidos dentro de ese
mundo.
Tercero, el proyecto “Ecolgantes”, que es mi marca y la
propuesta artística que vengo desarrollando desde el año 2015, éste consiste en
el re-uso de láminas de aluminio, hasta el momento solo con este material.
Aunque está en los planes de la propuesta de “Ecolgantes” experimentar con el
re-uso de otros materiales que se prestan al trabajo de la orfebrería urbana.
Como vemos tengo tres vertientes con las cuales es posible
presentar un proyecto o propuesta expositiva. Las mismas se pueden mostrar de
manera separada o secuencial; o exponer las tres vertientes en un proyecto
conjunto o común, como es el caso de “Ecolgantes”. El cual es capaz de reunir
las dos disciplinas —orfebrería y joyería— con la propuesta del re-uso de las
láminas de aluminio.
En el caso del proyecto “Ecolgantes” es posible trabajar la
orfebrería escultórica, la joyería urbana y cualquier otra propuesta artística
dentro de las Artes del Fuego.
Por otra parte, es necesario plantear el tema de la
exposición, el discurso que hace coherente una museografía o museología, no sé.
Porque el trabajo técnico, esto es, la elaboración de las piezas siempre se
lleva su tiempo y tengo que calcularlo yo.
En el sentido plástico o artístico, el proyecto “Ecolgantes”
tiene en su raíz dos fundamentos esenciales: Primero, lo geométrico; segundo,
el color. Pues ya antes de plantear “Ecolgantes” he venido desarrollando un
trabajo de color y de geometría en la orfebrería y la joyería. El cual, de cierta
manera, tiene afinidad con los postulados y el trabajo del maestro Cruz Diez. Esto
lo he planteado tanto en la elaboración de piezas utilitarias como en las piezas
expositivas o contemplativas.

Ahora te comento que la propuesta, el proyecto artístico “Ecolgantes”
tiene la virtud de ser un proyecto casi accidental, una serendipia, podríamos
decir. Pues esta propuesta la he llevado adelante más por curiosidad que por un
rigor metodológico. Pero esto es importante, porque es parte de mi búsqueda
artística, y en toda indagación aparecen cosas de manera colateral o fortuita que
con el tiempo asumen forma y vida propia. Y esto ha sucedido con “Ecolgantes”.
Pues hasta el uso del color en esta propuesta ha sido, de alguna manera, accidental.
En esta medida, de lo accidental, puedo decir que en el
proyecto “Ecolgantes” hay una espiritualidad, en el sentido que lo expresaba
Kandinski. La cual se ha manifestado en esa manera no racional de haber llegado
a esta propuesta, y por la manera que la misma se ha venido desarrollando más
allá de una racionalidad.
Fíjate, la joyería y la orfebrería son un trabajo más
riguroso, más artístico. Por ejemplo, la orfebrería escultórica habla más de
mí, de mi esencia, de mi trabajo artístico, es como algo más interno de mi
persona. Este trabajo —el de orfebrería escultórica— es más triste, más oscuro.
Porque allí expreso mucho de mí tristeza, de mi sufrimiento y de mi oscuridad,
por eso es una expresión intima para conmigo misma. Que es mi normalidad, mi
hablar conmigo misma.
“Ecolgantes”, por el contrario, es como mi alter ego, de
alguna manera es esa expresión que tengo con y hacia el mundo exterior.
“Ecolgantes” es una propuesta más feliz, porque los colores y la geometría
están involucrados de otra manera, es como un abrirme al mundo. Es otra manera
de expresarme, en verdad.
Por supuesto, que como trabajo artístico es un todo, a
través del cual manifiesto una sensibilidad, que es lo común y lo que comparto
en todas las vertientes de que he señalado.
Con “Ecolgantes” experimento permanentemente con el re-uso
del aluminio principalmente y con otros materiales, en menor medida. Porque este
proyecto empezó con el re-uso experimental de las latas de aluminio. Experimenté
al principio con el reuso de las latas de refrescos, pero el problema con estas
láminas de aluminio es que son de un calibre muy fino, de muy poco espesor. Por
eso he optado por otras láminas de un calibre de mayor espesor, el cual es más
adecuado para hacer mi trabajo.
Este re-uso del aluminio coloca a mi propuesta de
joyería-orfebrería en el campo de lo ecológico. Por lo que puedo decir, que el
mismo está en sintonía con la preocupación por la preservación y cuidado de las
condiciones de la pervivencia del proceso civilizatorio.
Es una propuesta ecológica en el campo de la orfebrería
escultórica y la joyería urbana. Pues no utilizo materiales nobles, por
ejemplo, oro o plata, sino materiales que ya han tenido una historia y ahora adquieren
un nuevo relato artístico, sea utilitario o expositivo. En sentido, considero que
“Ecolgantes” es un propuesta amplía, que no se queda solo en lo utilitario, es
un proyecto artístico y como tal tiene la característica de que también puede
ser para la contemplación, para la experiencia estética.
“Ecolgantes” está fundamentado en el color, la geometría, en el
reuso del aluminio, bajo la técnica de las Artes del Fuego en tanto es una visión
artística, es decir, una concepción estética. Por eso esta propuesta está más
allá de un mero trabajo artesanal, que sí lo incluye. El mismo es un proyecto
artístico de mayor dimensión y proyección.
Esta propuesta es una experimentación, una búsqueda estética.
En la cual propongo hacer que el material de re-uso se devele en un discurso
plástico, sea una manifestación sensible y produzca una apertura al mundo de
las experiencias artísticas. Al hacer uso de los aspectos que antes mencioné.
En este aspecto, como en todo proyecto, van apareciendo
ideas, van apareciendo cosas por hacer, ya que no es proyecto concluido sino
que se va haciendo, está en elaboración y se va nutriendo día a día. Ya que
tengo mucho que decir, mucho que expresar en el campo de las Artes del Fuego. Y
“Ecolgantes” es esa voz hacia el exterior, que sin querer ha hecho que llame la
atención sobre mi trabajo de orfebre, que era lo último que yo pensaba que
podía suceder.
La primera sorprendida con los resultados del proyecto
“Ecolgantes” soy yo. La gente ha tenido mucha receptividad con el trabajo
elaborado hasta el momento, que en su mayoría son piezas de joyería y orfebrería
urbana, piezas utilitarias. Hay nuevas ideas que apuntan a la elaboración de
piezas expositivas de la orfebrería escultórica, éstas son partes de la
búsqueda que permanentemente estoy haciendo.
Caracas, Venezuela, octubre 2023
Obed Delfín
Investigador
[i]
Conversa sostenida con la artista joyera-orfebre Beatriz Adriana Hurtado
Sanabria el día 09 de octubre del 2023 en Caracas, Venezuela.