sábado, 23 de marzo de 2024

EL BOLÍVAR DE TRAPO


 

Mandaron nueva tarea, ya me estoy arrechando, hacer el personaje del compadre Bolívar, porque se está cumpliendo el bicentenario de Bolívar mexicano.

Copiamos un patrón para hacer el muñeco. El patrón es una modalidad en el hacer de las muñecas de trapo, me traje mi patrón y dije el miércoles hago el muñeco.

Ayer en la Ítaca laboral dieron la correspondiente bolsa de víveres y dos pollitos chiken gallina e. Los cuales fueron a parar al horno casi de manera inmediata.

Llegado el día de hoy busqué mis cosas para hacer el muñeco de la ciudad. Y me doy cuenta que no tengo ni tela ni blanca ni clara.

—¿Y si lo hago con tela negra?

Verga van pensar que es el Negro Primero o el Afrodescendiente Primero, así debe decirle ahora por si las dudas. O son capaces de decir que es San Benito vestido de militar.

Mejor busco con tranquilidad una tela que sirva. Me encontré un recortico que la amiga Miriam me regaló en este sábado pasado. Este sirve dije, lo planché porque estaba más arrugado que camisa de amanecio.

La tela es de listas blancas y rojas, muy finas. Pero se ve bien. Agarré mi patrón lo dibuje en la tela, las dos caras, y me dije:

—Esta vez le coso los ojos y la boca antes de rellenarlo.

Y así lo hice, pero pendiente de no irla a cagar. Le hice los ojos separados como los de Cortázar, cosí el saquito y le di vuelta para que la cara quedara por fuera y fue todo un éxito. Ni los vuelos de la NASA.

No le voy a poner mucho relleno porque se puede llegar a parecer al Sargento García, el del Zorro. Y ni de vaina. Además el compadre era flaco, medio esmirriaito.

Chunguito quedó el muñequito. Ahora hay que vestirlo.

—¿El pantalón será negro?

No me acuerdo cómo se viste el Bolívar, pero vi una foto de un Bolivita de trapo. Ah no, el pantalón es blanco para que resalten las botas negras. El compadre era un galán.

Conseguí entre los retazos que me regalaron un pedacito de tela flexible, o como se llame, blanca. Esta es la propia y el pedacito alcanzaba para hacerle los calzones al mero mero. 

 Le hice el molde del pantalón, lo corte y se lo cosí. En la cintura para tapar un roto de la tela blanca le puse un cinturón, yo he visto que el compadre usa un cinturón o una vaina semejante.

Le hice las botas negras y lo calcé.

Me falta la casaca azul con la pechera roja, esa se la haga en otro momento. Y ponerle el pelo y las patillas a lo Elvis Presley. Por hoy ya está bueno.

Ahí va el muérgano. Va quedando bien.  




EL BOLÍVAR DE TRAPO II

Al compadre lo había dejado en calzones y con las botas puestas. Pero llegó el día de que no siguiese descamisado, porque ya era bastante de que hubiese muerto así allá en la Santa Marta.

Me dije:

—Le voy a hacer una vainita de alta costura.

Tal vez no quede como un Giorgio Armani, pero por los menos como Traki. Algo es algo.

Y en esa me puse con las primeras luces del día. Busqué una tela azul oscuro, porque no puede ser de otro color la guerrera. Esas son las vainas de las representaciones, que hay que ceñirse a que quede igualito. Y cuándo así. Igual a él era cuando el compadre estaba en vida. Después cada quien se lo ha representado cómo quiere.

Hice un patrón para que la guerrera no me quedara torcida. Me puse a coserla, pero cuando ya había cosido una manga intenté probar cómo le podía poner la misma al compadre. Ahí mismo me di cuenta de que la cosa no estaba bien y que la vaina no iba por ahí. Tenía inventar otra manera de hacerla.

Y pa’ luego es tarde, me dije.

Ya había jodido el pedacito de tela azul que tenía. Me puse a buscar otro retacito y lo encontré, de una tela más gruesa, ésta me gusta más. Agarré al compadre y directamente tracé el patrón, dos tapas: la delantera y la trasera para coserlas directamente sobre el cuerpo. Así me resultaba más fácil hacerlo.

Ya con la parte delantera y la trasera a la medida, me puse a coser la pechera con muchas florituras, pensé adornarla con unas astromelias como aquellas que bordada la máquina de coser inventada por Blacaman “que no sólo cosía mejor que una novicia, sino que además bordaba pájaros y astromelias según la posición y la intensidad del dolor”. Pero solo fue el intento.

La guerrera y la pechera le dieron distinción y categoría al compadre. Con unas solapas groseras y ataconas, como decía el Musiú.

Ya vestio estaba. Ahora solo faltaba el pelo, pensé en verde o naranja como se lo pintaba la Nowys cuando estudiaba filosofía. Pero no, la gente se va a arrechar porque es capaz que dicen que se parece a Mondongo.

Esa es la vaina cuando se agarra la manía de la representación que se quiere que quede igualito. Es la imitación de una idea, decía el viejo Platón. Se puede hacer como se quiera. Pero la culpa es del virtuoso, como el gran carajo domina bien la técnica entonces llega a tales grados de similitud. Pero dejemos eso hasta acá, que la discusión se puede alargar y me puedo arrecho.

Cuando es Janis Joplin o Led Zappellin el pelo no es ningún problema, se le pone una melena y listo. Se resuelve fácil.

Pero no es fácil cuando el peinado es más o menos ordenado.

—Quién dijo miedo.

Me voy a lanzar por este barranco, me dije. No debe ser tan jodido, busqué algunos ejemplos y me dije:

—Ya está listo, el león no es tan fiero como lo pinta la selva.

Claro el león no es de ninguna selva, es de los llanos, de la sábana. Quién sabe quién se inventó esa mentira del rey de la selva. El de la selva es el manchado, el jaguar y todos los parecidos a éste. Este es el rey de América.

Le hice su pelo y las patillas como prometí. Porque lo prometido es deuda. Pachuco se ve el coño e madre. Porque el compadre era patiquín, jembrero pues.

Lo estaba fotografiando cuando me dije:

—Algo le falta al hombre.

¡Coño la tricolor!

Esa verga es lo que le falta. Me voy a inventar una.

Y ahí está.

No le puse las estrellas porque ahora la República tiene muchos estados y no solo las diez provincias de aquel entonces.

En verdad que el compadre quedo guenomozo, coqueto el muérgano.




domingo, 17 de marzo de 2024

EL AFÁN EDUCATIVO


 

Si hay una vaina que distingue al venezolano —posiblemente a otros países de América también, no lo sé— es la insistencia de que el muchacho estudie. Siempre me ha llamado la atención esa constante insistencia, la vengo oyendo desde que era muchacho y siempre me ha llamado la atención.

Se dice: “Estudia para que seas alguien”, “estudia para que no seas un pendejo”. Es una insistencia, incluso en gente que no ha podido estudiar, que apenas alcanzaron ciertos grados de la primaria sin culminar ésta. Se lo recomiendan a otros: a los hijos, a los sobrinos, a los primos. Insisten en que es necesario estudiar.

Esta insistencia popular se manifiesta de manera histórica en los preceptos fundacionales de la República. Porque es desde tales preceptos que se ha desbordado hasta el hacer popular. Leyendo a Augusto Mijares caigo en cuenta que ese interés está implícito en nuestro republicanismo, el ensayista señala: “el afán por desarrollar la educación como base de la República forma una tradición tan constante que ningún problema se queda sin explorar, y se establece definitivamente que la redención económica y política del pueblo ha de ser el objeto primordial de aquel propósito”[i].

El asunto educativo está en los cimientos y en la consolidación de la República. Algún maricón vendrá a decir que la educación que se da no vale una mierda, pero marico triste si sabes leer y medio escribir gracias a ese interés fundacional.

De allí que, en los diversos gobiernos, siempre la educación aparezca como un aspecto sensible a abordar. Como una preocupación. Una preocupación, por demás, popular. Porque así fue planteada en la “doctrina emancipadora”, dice Mijares.

Por eso podemos entender el esfuerzo de construir los grandes centros educativos que se inician en el gobierno de López Contreras y culminan con la Universidad Central de Venezuela. Posteriormente los centros educativos se seguirán construyendo en todo el país aunque, desgraciadamente, ya no con el mismo nivel arquitectónico.

De allí todo ese interés tan particular en el hacer venezolano. En este país, el más pelao tiene, por lo menos, dos títulos universitarios o de Técnico Superior. Hay manía por estudiar como una posibilidad económica-social, y esto se da también en la adquisición de oficios. Pero es que está en los preceptos fundacionales de la República.

Y ha sido preocupación tanto de gobiernos civiles como militares. Pues en ambos pervive, de distinta manera, el republicanismo.

Es bueno recodar esto porque es parte un hacer continuo que impregnó las propuestas fundacionales de la República, las cuales han perfilado un modo de ver el mundo. Pues nuestra visión de la educación es de una “educación popular” y de “orientación democrática”, como lo apunta Mijares. Y esto ha traído muchos enfrentamientos.

No sé cómo ha sido ni cómo es en otros países de la América. Pero en Venezuela es desde su fundación una preocupación de Estado. Con aciertos y con errores se ha considerado el valor de la educación en la construcción de la República, que como tal siempre está en formación y cambio.



[i] Augusto Mijares. Lo afirmativo Venezolano. Caracas, Monte Ávila Editores, p. 193.


jueves, 14 de marzo de 2024

DE LO QUE NADA EXISTE Y NO


Todos sabemos que ni los griegos ni Grecia existen. Eso de los griegos y de Grecia es un invento de los romanos. Aquellos se llaman a sí mismos helenos y no griegos. Pero al dominador le vale verga cómo te llamas tú, él te pone el nombre que quiere. Para eso es el dominador, para eso es Imperio.

Lo mismo pasa con los chinos y China, eso no existe. Ellos se han llaman con otro nombre. Parece que fueron los portugueses los que se vinieron a ponerle ese nombre de China. Después Mao dijo que era comunista y de ahí la canción.

El nombre es una imposición de uno sobre otro.

La misma historia se repite con África. África originalmente era una región, o un pueblo o algo así por los lados de Libia. No era todo el continente lo que se llamaba África, eso vino después. Un continente norte-sur es muy jodido por los cambios que presenta.

Todavía hay pendejos que creen que África es una unidad. Ni la de tu madre la es.

Y así con muchos pueblos y regiones. Alguien le ha puesto otro nombre del que tenían o el que se le pegó en gana al que manda.

A este continente le pusieron un nombre de mujer que era un hombre. La verga ya por ahí se empezó a complicar. También este es un continente sur-norte, arriba–abajo y estos tipos de continentes son jodidos por los cambios climáticos y toda una serie de asuntos.

El conquistador, por ser esa su condición, va nombrando las vainas como le salen del forro.

En estos días vi un vídeo donde un carajo decía, muy atinadamente, que cuando los de allá llegaron a acá, México no existía, pero tampoco España existía, porque esa verga era unos reinos que se la pasaban peleando entre ellos. Que la existencia de España vino después. Y la cosa es cierta.

Uno que no existe conquista a otro que tampoco existe. Así es la historia.

Hay que echarle bolas a esa vaina.

Incluso esa vaina que se llama Alemania existe después que nosotros éramos,  hace rato, República. Es jodida la vaina.

Ahora dicen que América se llama con un nombre de una gente que habitan en la actual Panamá, que era Colombia y antes otra. El continente no tenía un nombre común. Cada quién se llama como le daba la gana y llamaba a su conuco como quería.

Solo los dos grandes imperios amerindios habían impuesto sus nombres a ellos y a los que tenían bajo su dominio. Porque para eso eran imperios, no para dejarse mandar por otros. Después perdieron esa condición.

La verdad es que este mundo es un revoltijo, una zaranda de inequidades.

Si los Caribes, por ejemplo, hubiesen llegado a Europa se hubiesen entrado a trompada limpia con los de allá. Pero no se les ocurrió ir para esos lados o no pudieron llegar por falta de GPS y de satélites adecuados.

Después vivimos enrrollados que así no se llama esta vaina, que así no es. Que originaria era de otra forma. Toda esa vaina es válida. Pero el poder impone. Porque el poder se ejerce, dice el compadre Foucault.

Y se ejerce imponiendo nombre. Por eso, si no se han dado cuenta, el mandato bíblico es de que el menso de Adán les imponga nombre a todos los animales. Después Eva llamó a éste mamaguevo, pero no entremos en esas honduras.

Las ciudades son un acertijo de nombres, se le cambian los nombres a las calles, a las avenidas, las plazas, a los parques, a todo se le cambia de nombre según quien esté en el poder. Hasta los padres y las madres le imponen el nombre al muchacho, éste se acostumbra a ese nombre y después hasta le parece bonito.

El nombrar y renombrar es una manía de los humanos. Si vemos la historia muy pocos nombres de los pueblos y ciudades perduran. A uno le hablan de Guatire o Cartanal y uno no sabe que eso antes tenía otro nombre.

Por eso creo que no hay que preocuparse mucho por eso, porque ya llegará el día que lo bauticen con otro nombre. Nada perdura, en este mundo todo es mudable decía el viejo Platón. Y hasta tenía razón el muérgano.

 

jueves, 7 de marzo de 2024

JENÓFANES DE COLOFÓN Y LAS MUÑECAS DE TRAPO


 

Mientras intento hacer la tarea de la muñeca de trapo he estado pensando en esa vaina de lo antropológico que las muñecas tienen, y me acordé que hubo un filósofo griego que criticó esa manía nuestra por el antropomorfismo.

—Hay que buscar al viejo Diógenes Laercio, me dije.

Porque Laercio siempre cuenta algo en “Sobre las vidas, opiniones y sentencias de los filósofos más ilustres”. Laercio, para quien no lo sabe, es el precursor del Tik Tok, del Only fans, de las revistas y programas televisivos de farándulas.

Pero no lo conseguí en éste y tuve que recurrir a Rodolfo Mondolfo, “Pensamiento Antiguo”. Y ahí estaba el compadre, preclaro como siempre.

Y esto pasa porque a medida que voy haciendo una muñeca de trapo, he hecho tres o mejor dicho dos y media, me doy cuenta que poco me importa el antropomorfismo de la muñeca, esto es, su parecido con lo humano. Poco me vale. A la larga, me interesa más la indumentaria y hacia esos lados tenderá a ir el trabajo a medida que dominé la tekné del trapo. El cuerpo solo será un soporte.

Además, me gusta coserlas poco, me gusta con pocas puntadas. Que queden todas desmadejadas, para que se parezcan a Joe Cocker cuando cantaba “Con una pequeña ayuda de mis amigos” o a Janis Joplin cuando tenía unas cuatro botellas entre pecho y espalda.

Me gusta ese aspecto.

Ni ponerles pantaletas, eso quita tiempo. Tanto en ponerlas como en quitarlas, Dígalo ahí.

¿Qué tiene que ver Jenófanes de Colofón con las muñecas de trapo? O ¿El culo con las pestañas? Estarán pensando.

Tal vez nada. Meras ganas de hablar guevonadas.

El asunto es que Jenófanes hace una crítica del antropomorfismo en la religión. La cual se puede extender a toda actividad humana. Pues, dice el filósofo “los mortales creen que los dioses tienen un nacimiento y vestiduras, voces y cuerpo similar al de ellos”; los Etíopes, por ejemplo, “representan a sus dioses chatos y negros, y los Tracios dicen que tienen los ojos azules y los cabellos rojos”.

Y aquí viene lo bueno, “si los bueyes, los caballos y los leones tuviesen manos y con ellas pudiesen dibujar y realizar obras como los hombres, los caballos dibujarían figuras de dioses semejantes a los caballos, y los bueyes a los bueyes, y formarían sus cuerpos a imitación del propio”.

La disertación de Jenófanes es genial. No tiene desperdicio. Es un crack.

Eso misma pasa con nosotros cuando empezamos a hacer representaciones humanas, cada vez las queremos hacer más parecidas a los humanos. Imitaciones, diría el viejo Platón.

Pero no hay necesidad de eso. Si uno quiere sí, pero no es necesario.

En mi caso, me gusta otra expresión plástica. Como esas modelos que las hacen muy abigarradas, donde la modelo es un soporte dentro de toda la escenografía. Me gusta eso, como las fotos que comparto en Arte y Ciencia Tercer Millenium. Hacia allá quiero ir, no sé si llegue. Y si no llego no habrá ningún problema. Me vale verga.

Dice el man de Colofón “Homero y Hesíodo han atribuido a los dioses, todas las cosas que son objeto de vergüenza y de censura entre los hombres: hurtos, adulterios y engaños recíprocos. Ellos han relatado, sobre los dioses, una cantidad de acciones contrarias a las leyes: hurtos, adulterios y engaños recíprocos”. Por eso las muñecas tienen relatos, por los atributos que les otorgamos.

Desde muñecadetrapo reportando.

No he resulto la vaina del tul. Unos tres coñazos me ganaré.


domingo, 18 de febrero de 2024

EL APRENDIZ DE MUÑECAS DE TRAPO


 

Empecé este año a indagar sobre las técnicas de la elaboración de las muñecas de trapo, porque el año pasado estuve tras las muñequeras para ir aprendiendo en qué consistía ese mundo.

Ese trabajo casi lo tengo listo. Pero como se jodieron los PC tuve que dejar el trabajo temporalmente en la cuneta. Lo he ofrecido a dos instituciones y ni bolas me han parado, de eso escribiré en otra oportunidad.

Ahora voy a otra verga. La Sharira me reclamó que el trabajo era sobre las muñequeras y no sobre las muñecas de trapo, como ella sabe de esa vaina es fácil hacer la observación. Pero yo no sabía una mierda sobre las muñecas de trapo. Por eso tuve que comenzar por lo más evidente, como recomendaba el viejo Aristóteles, por las muñequeras.

Quienes son esas mujeres que hacen las muñecas. El trabajo va coqueto. Pero una vaina es ver las muñecas y otra es saber cuáles son las técnicas de cómo se elaboran y de dónde vienen esas técnicas.

Primero, tenemos que tener en cuenta que si son de trapo vienen de una cultura textil. Por el contrario, nuestros muchachos indovenezolanos antes que fuesen venezolanos previendo que se venían los tiempos del tik tok y de las only fans andaban en cueros, en pelota. A lo sumo un taparrabo.

Los indovenezolanos son de una cultura vegetal. Por tanto, no podían hacer muñecas de trapo, las hacían de fibra vegetal. La peruana y mexicana si son textiles y seguro ellos si hicieron muñecas o muñecos de trapo. Nosotros no.

Pero esto es otra vaina. Vamos al tema

La verga es esta, tengo que descubrir lo que ya está descubierto: Cómo se hacen técnicamente las muñecas de trapo. Y vuala, la Clairet se aparece que va a dictar un taller de elaboración de muñecas de trapo, allá en La Casona. Del carajo, y para allá me fui.

No es que yo quiera convertirme en muñequero, no esa no es la vaina. La vaina es como dice el compadre Hegel, si quereis aprender a nadar te tenei que lanzar de cabeza al agua. Y eso fue lo que hice.

Me puse a revisar las muñecas que sacaba la Clairet del bolso del Gato Félix. La vaina tiene muchas divisiones y subdivisiones en tipos de muñecas. Creo que las técnicas básicas de elaboración son pocas. Lo sospecho. Pero también de eso hablaré en otro momento.

Me puse a hacer mi muñeca pensando varias cosas que había estado conversando con Elva Villegas y que tengo que seguir conversando. Empezamos con la técnica de rollito, con la tela o el trapo se hace un rollito, en este caso para la cabeza y el torso, porque uno de primera no se puede lanzar en honduras. Porque se lo lleva el caimán.

Pero a medida que pasaba el tiempo la muñequita se iba pareciendo a Linda Blair, y pensé:

—¿Dónde habrá una iglesia por aquí cerca? Por si me toca llevar a exorcizar a esta muñeca…

Cabeza, tronco, extremidades superiores e inferiores y cabello. Además le puse unos ojos con unas peloticas no recuerdo de qué, y quedó medio bizca. La boca medio se la cosí y quedó como arrecha o si hubiese pasado una arrechera mientras buscaba la bolsa del CLAP.

La muñequita está en pelota, como dios la trajo al mundo. Falta trabajo porque hay que vestirla, pero más adelante. Porque el taller dura hasta la segunda venida de Cristo.

Elva, a quien ya menté, me estuvo explicando de las muñecas Abayomi, que son anudadas. Mucho más sencillas o básicas. Deseo he estado investigando sobre el peo de la esclavitud. Porque creo que hay ciertos cuentos.

La vaina es que ya comencé a ver y a medio entender cómo se hacen las muñecas de trapo, es una tekné diría el divino Platón. La indagación es interesante, la vaina va a ser cómo expresar el proceso de elaboración tengo inventar una vaina buena.

Aquí vamos. No vaya a ser que me pase como el aprendiz de brujo.


domingo, 11 de febrero de 2024

DE CARAPITA A ANTÍMANO


 

Hoy fui a Antímano, no iba pa’ esa verga desde 1984. Después diré porque fui esa vez. Llegué a la Estación del Metro de Carapita y ahí me bajé, porque el año pasado había caminado desde Carapita hasta La Yaguara, por una verga que se me ha metido en la cabeza. Y tenía pendiente ir desde Carapita hasta Antímano para ver cómo es la verga por esos lados. El propósito estaba pendiente y hoy lo hice.

Como ya dije me bajé en la Carapita y cruce para la acera norte, porque lo que me interesaba ver, en perspectiva, era la acera sur. Además, en la acera norte es donde está el perreo, el comercio, la verga de triana. Hay que estar pilas porque la Intercomunal de Antímano es ancha y lo pueden machacar a uno.

Empecé a echarle pata al asunto, pero está el distribuidor y ahí los caminos se bifurcan, como diría Borges. La verga medio se complica, porque hay que agarrar para un lado u otro. Vi que unos muchachos cruzaron la Avenida, saltaron un muro, cayeron al otro lado y siguieron caminando.

—Por ahí es la verga, me dije.

Y me fui detrás de esos muchachos. No me llevé nada, ni el morralito tricolor siquiera. Porque, según la metodología, estaba en una metodología exploratoria, estaba conociendo la zona.

No sé cómo como coño se llama la calle por donde caminé, ni me fijé. Porque iba más pendiente de los negocios y de qué hacia la gente. Tampoco se cuánta es la distancia que hay desde Carapita hasta Antímano, pero eso es pan comio; porque todas las tardes camino hasta Parque del Este y me regreso caminando. Por tanto, ya estaba entrenado para la caminata.




A la distancia se ve la Estación Antímano, que ahora sé que no está en Antímano, sino antes de llegar al pueblo. Vergas de la vida. Llegué al parque, donde se hace una Y, que es la entrada o salida del pueblo. Iba como una lombriz, y me dije voy a pasar por la iglesia de Antímano.

Y la iglesia es la razón por la cual yo fui a Antímano hace unos cuarenta años atrás. Por allá en 1984-1985. Porque estudiaba, creo Historia, o una materia semejante con el profesor Leszek Zawisza, y el trabajo del semestre fue hacer un levantamiento de esa iglesia. Cómo coño e la madre llegué a Antímano no recuerdo ni sé. El Metro para Caricuao, todavía no estaba en servicio. Creo que esa verga empezó a funcionar como en los noventa.

Lo verga fue que fui varias veces a tomarle fotos a la iglesia, hacer la planta de arquitectura, que es una planta en cruz; las fachadas y los cortes. En eso consistía el trabajo del semestre, que era parte de alguna investigación del profesor  Zawisza. Hasta un cirio me robé de esa iglesia, un cirio amarillo, como de más de medio metro. Qué se hizo no sé, debe haberse perdido en una de esas mudanzas.

Tampoco recuerdo cuanta nota saqué en esa materia.

La iglesia de Antímano es neoclásica, bella iglesia. Hoy estaba cerrada. En aquel tiempo yo entraba a esa iglesia como perro por su casa, no había ni cura. Yo nunca vi a ninguno, me metía a la sacristía, de ahí fue donde me robé el cirio. Subía para una verga que hay frente al pulpito, entraba a unos cuartos donde había unos santos y unos vestidos de vírgenes y otras vainas más. Y nunca nadie me dijo un coño. No recuerdo si estaba cercada, hoy si lo está.

Al frente de la iglesia hay un Cristo. Creo que en aquel tiempo no estaba, no lo recuerdo. Pensé que era un Cristo redentor, pero no tiene los brazos extendidos. Tiene los brazos extendido a los costados del cuerpo, no le vi ningún corazón en las manos. No sé a cuál iconografía pertenece, la próxima vez lo averiguo.




Después de ver la iglesia seguí caminando y como a dos cuadras está la plaza. Verga rara, la plaza Bolívar no está frente a la iglesia, como es costumbre. Tampoco el Bolívar de la plaza se parece un coño e la madre a Bolívar. El pedestal está de la puta madre, es de acero inoxidable. Pero el busto de El Libertador, no se parece un coño. Yo pensé que era otro carajo.

Porque aunque a mí no me gustan las plazas Bolívar, siempre miro la escultura y le tomo fotos. Pero ese carajo no se parece en nada a Bolívar.

—Pa’ allá queda la Guzmania, voy a verla. Me dije.

Y seguí caminando una cuadra más. Antímano es un pueblo de dos calles, una para ir y la otra pa’ venir. Así de simple. Pero fue un pueblo muy importante, porque por ahí era la entrada occidental hacia Caracas. Su importancia la perdió cuando abrieron la entrada por la bajada de Tazón. Una vaina reciente. Hasta la década de los cincuenta era un pueblo importante y con mucho movimiento de dinero.

Además, Antímano es el pueblo der Diablo de la Salsa, Oscar d’ León. De los lados del cementerio de Antímano es Oscar d’ León

Cuando llego a la cuadra donde está La Guzmania me doy cuenta, por primera vez, que ahí al frente de la casa de campo de Guzmán Blanco está la Estación del Metro Mamerto Chaparro. Nunca en la puta vida se me había ocurrido que la Estación Mamera está ubicada al frente de la Guzmania. Me había bajado muchas veces en esa estación, que es una estación muy bella, de una gran arquitectura; porque uno se baja a tomar el Metro si va para Zoológico o Las Adjuntas. Pero nunca había salido de la estación. Coño e la madre.

Ahora en la cuadra de la Guzmania hay un campito de beisbol, antes no lo había. Me fui bordeando la cuadra por frente al Cerro El Calvario, que hoy me enteré que se llama así. Y le di la vuelta buscando la entrada para meterme a ver la casa del Manganzón, del hijo del Padre de la Mentira como lo mentó el Taita Páez. La casa de campo de Guzmán Blanco.



A la entrada había una muchacha y unos policías, y pregunté si se podía pasar a visitar la casa. Como uno tiene cierto parecido con Brad Pitt y además es guapo, la muchacha me dijo cómo que me había visto en alguna parte, yo lo dije que trabajaba en la Ítaca laboral. Y de una vez buscó la llave de la casa, porque ella es una de las personas que hace la visita guiada a la casa museo.

Muy amable esta muchacha. La Guzmania está muy bella, fue restaurada entre el 2018 y 2021 cuando culminaron los trabajos de restauración y recreación de los ambientes. Además, hoy había un sol tropical con una brisa fresca, que hacia la visita algo muy agradable.

Vale ir a la Guzmania, es un centro cultural. Algunas semanas hay noche de boleros; otras en el anfiteatro al aire libre tocan salsa, tiene el campito de beisbol. Está del carajo. Muy bella la cuadra de la Guzmania, y a pata de mingo de la Estación Mamera. La Estación está al frente, cara con cara.


viernes, 9 de febrero de 2024

LA MISERIA DEL DISCURSO


 

Cuando el conferencista dice “estoy acá para decirles que Occidente está en peligro”, en ese momento y tal vez siempre él se ha creído que pertenece a occidente. No papá, occidente es Europa y solo Europa. Los demás somos monte y culebra, pero parece que no lo sabe.

En buen discurso del siglo XVIII y XIX, diríamos que occidente solo es aquello que hasta la década de los ochenta se llamaba Europa Central, entiéndase, lo que fue el Imperio Austro-Hungaro. La crema de la crema, no incluía a esos mediterráneos de mierda ni a esos africanos de la Península Ibérica ni a esa isla de bárbaros, ni a esos nórdicos que no saben un coño. Eso era occidente y aún sigue siéndolo.

Además, el charlatán va a hasta allá para advertirles que occidente, el ombligo del mundo, “está en peligro porque aquellos que supuestamente deben defender los valores de Occidente”. Cómo se le ocurre decirles lo que tienen que hacer. Engreído el pobre muchacho, nadie te va a parar bolas. Porque para Europa los demás somos unos tarados mentales, unos comemierdas. Así de sencillo. Y vas tú a prevenirlos, si ellos nos descubrieron, porque nosotros antes no existíamos. Comenzamos a existir cuando ellos llegaron a esta reverga.

O éste es marico o se hace. He ahí la cuestión.

Incluso, va a darles lecciones. Porque los europeos se “encuentran cooptados por una visión del mundo que –inexorablemente– conduce al socialismo, en consecuencia a la pobreza”. Este revergajo acaso no sabe que el socialismo es parte del proceso de producción capitalista y que ellos fueron los ideólogos de esa vaina. Por otra parte, el guevón ya era pobre en el mismísimo Jardín del Edén. O es que acaso a este marico triste se le acaba de ocurrir que la pobreza y el pobre es una invención del socialismo.

Deben haberlo aplaudido que jode y haberse hecho tendencia, viralizarse en las redes. Y no es pa’ menos. Otro guevón más han descubierto.

Además, el miserable conferencista nos suelta esta perla negra “los principales líderes del mundo occidental han abandonado el modelo de la libertad por distintas versiones de lo que llamamos colectivismo”. Recordemos que se refiere a los líderes de Europa, porque los demás somos unos primates con ropa y todo. ¿Cuál modelo de libertad del coño? Si esa verga es una quimera. No vengas a joder. La libertad es un concepto. La gente pelea por la papa, por tener algo que comer, por vivir. Después nos vienen a joder con esa verga de libertad.

El conferenciante no se atreve a ofender a los europeos y por eso no les mienta ni el comunismo ni el socialismo, sino, como buen Cantinflas se le ocurre la mariquera de “colectivismo”. Papá el socialismo y el comunismo moderno es parte del capitalismo, el cual tuvo su máximo esplendor en esa isla que está en la parte noroccidental de ese continente. Incluso, no te hagás el guevón y recordá que los judíos europeos participaron mucho en la construcción de ese socialismo y de ese comunismo.

El conferencista dice: “Nosotros estamos acá para decirles que los experimentos colectivistas nunca son la solución a los problemas”. Verga muchacho si esos carajos occidentales se han cagado hasta por los ojos de ese puto colectivismo, o vos creis que la Unión Soviética quedaba en Guatire. O vos pensais que esos occidentales no han hecho teoría política ni del socialismo ni del comunismo. Pa’ que vos vayai para allá a dictarles cátedra.

O soy pendejo o te estais pasando.

Y les dice que los problemas “que aquejan a los ciudadanos del mundo” son causados por ese socialismo del coño. Eso quiere decir que antes del socialismo este mundo era pan comio. De manera indirecta, el conferencista mentó que los asiáticos, los africanos y los americanos estamos jodidos por inventamos esa verga del colectivismo, no los occidentales.  

A uno le ven cara de guevón y de poceta.

El conferencista les dice, a esos carajos que están ahí pensando que culito se van a coger más tarde, que primero vamos a ver “los datos que sustentan por qué no solo el capitalismo de libre empresa no solo es un sistema posible para terminar con la pobreza del mundo, sino que es el único sistema moralmente deseable para lograrlo”. Para reempezar, el capitalismo es un modo de producción y no te hagáis el guevón. El capitalismo no es ningún sistema moral. Es un modo de producción como lo fue el modo esclavista y el modo feudal, en sus tiempos. No mezclei chicha con limonada. Porque te puede dar diarrea y nos estás diciendo que somos unos guevones.

El “capitalismo de libre empresa” o de no-libre empresa no va a acabar con la pobreza porque la necesita, mamerto. Todo modo de producción necesita de la pobreza para funcionar. Porque si no hay pobres quién coño e la madre va a trabajar. El hombre trabaja porque está en un estado de necesidad. Leéte la dialéctica del amo y esclavo del compadre Hegel que ahí te lo explica clarito.

Un gorila no trabaja, un león menos. El único animal que trabaja es el homo sapiens, porque es el único comemierda que existe en este planeta. Así que dejate de hablar tanta mierda junta, espaciala por lo menos.

La pobreza es hasta una justificación teológica porque es parte de la dominación del hombre sobre el hombre, entiéndase, proceso civilizatorio. Y vos hablando guevonadas en esa mierda. No veis que de los pobres será el reino de los cielos, eso sí, después que los pobres estén mortadela.

El conferencista dice “el capitalismo de libre empresa, como sistema económico, es la única herramienta que tenemos para terminar con el hambre, la pobreza y la indigencia a lo largo y a lo ancho de todo el planeta. La evidencia empírica es incuestionable”. ¿Cuál evidencia empírica? Está este vergajo convirtiendo una supuesta evidencia en un asunto teológico dogmatico cuando dice que es incuestionable. Todo debe ser cuestionado, porque es humano. No seais come mierda.

“El capitalismo de libre empresa, como sistema económico, es la única herramienta que tenemos”, lo de sistema económico sobra, porque es lo único que es. Este carajo está como Brad Pitt, en “El extraño caso de Benjamin Button”, cuando le dice Tilda Swinton que él es de New Orleans, Luisiana. Y ella le dice:

—Acaso hay otra. 

El carajo todavía cree que se la comió. Que sentó cátedra. En esa vaina deben haber dicho:

—“Otro guevón más”.