El magnicidio ocurrió en
la madrugada del 30 de junio de 1923 en el propio dormitorio Juancho Gómez en el
Palacio de Miraflores, donde recibió 27 puñaladas. Oficialmente fue el capitán
Isidro Barrientos[i],
quien fue condenado como el autor material del asesinato de Juan Crisóstomo
"Juancho" Gómez, hermano del presidente Juan Vicente Gómez y para el
momento del asesinato primer vicepresidente de Venezuela.
En este caso existen,
por lo menos, dos versiones conspirativas. La primera, «la versión oficial»; en
la cual Juan Vicente Gómez culpó de inmediato a los opositores de su régimen
que se encontraban en el exilio, con lo cual justificó la persecución, el encarcelamiento
y la represión contra sus detractores. La segunda, «la teoría de la
conspiración familiar»; los historiadores y los rumores de la época ha sugerido
que tal asesinato fue un crimen perpetrado por órdenes de miembros de la propia
familia Gómez, las principales sospechas recaían sobre Eustoquio Gómez (primo
del asesinado) y sobre José Vicente Gómez (Vicentico, hijo del Bagre), quienes se enfrentaban por la sucesión de la
presidencia de la República.
La segunda versión es
la más interesante, porque la familia Gómez estaba dividida en facciones irreconciliables
que sembraban el terror en el círculo familiar. La misma se agrava cuando Gómez,
a finales de 1921, sufrió una crisis de salud; el clan familiar asumió que el
fin del presidente de Venezuela estaba cerca y comenzó una guerra intestina por
el poder. Además, las tensiones se agudizaron cuando en 1922 el Congreso
Nacional reformó la Constitución e instauró dos vicepresidencias, la primera
vicepresidencia la ocupó Juancho, la segunda Vicentico; esto enfrentó a los dos
principales pretendientes en la línea sucesoria familiar.
Mostremos el panorama
familiar de la familia Gómez, la cual estaba dividida en tres facciones, a saber:
La primera facción era la de los "Juanchistas" ―el ala institucional
y de confianza de Gómez―. Esta facción estaba encabezada por Juan Crisóstomo
"Juancho" Gómez, hermano menor del Bagre; quien era primer
vicepresidente de la República y gobernador de Caracas, era la mano derecha de Gómez
y gozaba de la absoluta confianza del mandatario para vigilar la capital. Los “Juanchistas”
representaban la continuidad del poder a través del círculo de hermanos
tradicionales y terratenientes del clan. El asesinato de Juancho descabezó por
completo a esta facción.
La segunda facción
eran los "Vicentistas" ―la línea de descendencia directa―, esta facción
era liderada por José Vicente "Vicentico" Gómez Bello, hijo mayor de
Gómez con su primera concubina, Dionisia Bello. Vicentico era Inspector General
del Ejército y Segundo vicepresidente de la República. Los “Vicentistas” eran
vistos como los herederos naturales y dinásticos. Tras el asesinato de Juancho,
tío paterno de Vicentico, los rumores populares culparon a éste y a su madre Dionisia
Bello de estar detrás de ese asesinato.
La tercera facción era
el ala militar radical dirigida por Eustoquio Gómez, quien era primo hermano de
Juan Vicente Gómez, éste operaba desde la gobernación de Táchira y Lara
imponiendo un régimen de crueldad y terror. Eustoquio pensaba que él era el heredero
del gobierno por sus méritos cuartelarios y su mano de hierro para sofocar
rebeliones. Sin embargo, cuando Juan Vicente Gómez murió en 1935 Eustoquio
intentó ejecutar un golpe militar para evitar que el ministro de Guerra Eleazar López Contreras tomara el mando, en tal intento fue abatido a tiros el 21 de diciembre
de 1935 en la Gobernación de Caracas al resistirse a ser arrestado por las
nuevas autoridades.
¿Quién fue Dionisia
Bello y porqué tuvo involucrada en el asesinato de Juancho Gómez?
Dionisia Bello
Lutowsky fue la primera concubina oficial de Juan Vicente Gómez. Asimismo, fue
considerada una de las mujeres más influyentes, ambiciosas y temidas del
régimen gomecista. Nació en el estado Táchira alrededor de 1861, unió su vida a
la de Gómez a finales del siglo XIX tras abandonar a su primer esposo, allá en
San Cristóbal. Juntos procrearon siete hijos reconocidos, entre ellos José
Vicente "Vicentico" Gómez Bello, que era el hijo mayor de la pareja. Durante
los primeros años de la “Revolución Restauradora” y el posterior ascenso de
Gómez a la presidencia en 1908, Dionisia fungió como la "primera dama de
facto" en Caracas y Maracay. Manejó inmensas cuotas de influencia y amasó
una gran fortuna económica.
No obstante, hacia
1905 su poder personal sufrió un duro golpe cuando Juan Vicente Gómez se
enamoró de una joven de 16 años llamada Dolores Amelia Núñez de Cáceres, y convirtió
a ésta en su nueva favorita. Dionisia fue desplazada del séquito oficial y
enviada a vivir a Los Teques, por lo cual sintió un profundo resentimiento
hacia el entorno del dictador. Al verse desplazada del afecto del caudillo,
Dionisia concentró sus energías y ambiciones en impulsar la carrera política de
su hijo Vicentico Gómez, ya que su meta era que éste heredara la presidencia de
Venezuela.
Dionisia Bello es
considerada por la historiografía y por los rumores de la época como una de las
principales promotoras del asesinato de Juancho Gómez; aunque formalmente nunca
fue procesada en un tribunal, su implicación en la conspiración sucesoria se
fundaba en la venganza personal, por la ambición política de que "Vicentico"
ocupara la presidencia de Venezuela a la muerte de Gómez.
La participación de
Dionisia en el asesinato de Juancho Gómez se fundamenta en dos grandes motivos.
Primero, el detonante personal, nos remite a la tragedia de su hija Margarita Torres
Bello, nacida de su anterior matrimonio en el cual tuvo tres hijos. Margarita,
su hija mayor, estaba comprometida para casarse con el general Santos Matute Gómez, primo hermano de Gómez, quien era una figura
de inmenso poder; esta unión habría consolidado de forma definitiva la
influencia de la facción de los "Vicentistas" en el núcleo gomecista.
Sin embargo, Juancho Gómez intervino activamente para disolver el compromiso
matrimonial; tras la ruptura forzada de este compromiso, Margarita Torres Bello
cayó en una profunda depresión y se suicidó. Dionisia Bello, destrozada por el
dolor y llena de rencor, juró públicamente vengarse de Juancho.
Como ya hemos indicado
antes Juancho Gómez representaba el obstáculo constitucional para que Vicentico
accediera al poder, pues Juancho era el primer vicepresidente y Vicentico el
segundo, con la muerte del tío se despejaba el camino dinástico para que éste asumiera
la presidencia de la República cuando Gómez muriera. Según las
investigaciones del gobierno, Dionisia aprovechó su influencia para ofrecerle al
capitán Isidro Barrientos ascensos militares, protección absoluta y recursos económicos
a cambio de ejecutar el asesinato de Juancho, ya que Barrientos era miembro de
la Guardia Presidencial y cercano a éste.
La red de espías del
gomecismo desentrañó la conspiración familiar. Gómez optó por desterrar a
Dionisia Bello de Venezuela de forma permanente y despojó
a Vicentico de su rango militar, lo destituyó de la vicepresidencia y lo envió
al exilio, desmantelando de esta manera las aspiraciones políticas de esa rama
familiar. Dionisia Bello se estableció en un lujoso castillo a las afueras de
París, donde recibió a su hijo Vicentico quien fue destituido de sus cargos en
1929 y exiliado del país, Vicentico se exilió en Suiza donde murió en 1930.
Dionisia Bello falleció en Francia el 5 de marzo de 1956, a la edad de 94 años.
Obed Delfín
[i] El capitán Barrientos y sus cómplices fueron condenados a 20 años
a la cárcel de La Rotunda. Sin embargo, miembros de “La Sagrada” los sacaron de
la cárcel y fueron torturados y ejecutados a balazos.

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