lunes, 31 de agosto de 2026

SOBRE QUÉ SOMOS. SEGUNDA PARTE


 

“Séame permitido llamar la atención del Congreso sobre una materia que puede ser de una importancia vital. Tengamos presente que nuestro Pueblo no es el europeo, ni el Americano del Norte: que más bien es un compuesto de África y América que una emanación de la Europa; pues que hasta la España misma, deja de ser Europea por su sangre Africana, por sus Instituciones y por su carácter. Es imposible asignar con propiedad, a qué familia humana pertenecemos. La mayor parte del indígena se ha aniquilado, el Europeo se ha mezclado con el Americano y con el Africano, y este se ha mezclado con el Indio y con el Europeo. Nacidos todos del seno de una misma Madre, nuestros Padres, diferentes en origen y en sangre, son extrangeros, y todos difieren visiblemente en la epidermis: esta desemejanza trae un reato de la mayor trascendencia”. Simón Bolívar. Discurso de Angostura

Al finalizar la primera parte de este artículo quedamos en el momento de abordar la siguiente frase “Es imposible asignar con propiedad, a qué familia humana pertenecemos”, tal imposibilidad radica ―para El Libertador y para los blancos criollos independentistas― por la mezcla que se ha producido entre las “familias humanas” durante la conquista y la colonia. El proceso del mestizaje no es exclusivo de América, casi todos los pueblos que han tenido comercio entre ellos se han mezclado; la diferencia radica en que el mestizaje en América fue forzado por la violencia sexual y el vasallaje incoado durante el proceso de dominio español, y de una dimensión inhumana y geográfica que no se había visto en ningún otro continente.

Bolívar reconoce el genocidio cometido por la monarquía española al indicar que “La mayor parte del indígena se ha aniquilado”, y lo que ha quedado es una minoría de éstos. Agrega, “el europeo se ha mezclado con el americano y con el africano, y este se ha mezclado con el indio y con el europeo”.  En este caso el “americano” es aquel descendiente del español conquistador y colonizador que nació en América, el cual pasados trescientos años no posee ningún vínculo con España, ya que esta tierra le resulta ajena, con este americano se ha mezclado el europeo y el africano, este último a su vez se ha mezclado con el indio y el europeo. Por el texto da la impresión que Bolívar considera que ni el europeo ni el americano se han mezclado con el indígena, como si el indígena hubiese permanecido alejado de la violencia sexual de ambos.

El resultado de esta mezcla es lo que no logra definir el blanco criollo independentista. Todos nacidos en América, que es lo que El Libertador señala como “nacidos todos del seno de una misma Madre”, en cambio, “nuestros Padres, diferentes en origen y en sangre, son extranjeros”, hay un romanticismo en la descripción del mestizaje, como si éste hubiese sido un acto consentido entre las partes. La tierra es una, pero el engendrador es extraño a ésta, “y todos difieren visiblemente en la epidermis”, tantos los padres como los engendrados se diferencias por el color de la piel. Aparentemente Bolívar no excluye la diferencia cultural, pues ha hecho referencia de que el “origen y la sangre” de los padres son diferentes.

¿Por qué la preocupación por la determinación de este mestizaje? La misma se expresa en la frase con la que concluye el párrafo “esta desemejanza trae un reato de la mayor trascendencia”. ¿Qué es un reato? El reato es la obligación o deuda de sufrir una pena o castigo que queda pendiente por un pecado, incluso después de que éste ya ha sido perdonado. Es decir, Bolívar ―en tanto clase dominante― considera que hay una deuda que saldar con los mestizos. ¿Por qué tal deuda?

Si los criollos americanos independentistas hubiesen logrado un triunfo rápido y contundente sobre los monárquicos y expulsado de Venezuela el dominio español en la Primera República, cosa que no sucedió, tal vez este “reato” no hubiese aparecido, porque el triunfo por parte del criollo americano independentista hubiese definido por sí mismo a esta clase social triunfante y dominante, sin necesidad incluso de definirse. Pero la guerra se inició y se prolongó con la consiguiente pérdida de la Primera y Segunda República, por lo cual el criollo independentista tuvo que incluir forzosamente en su Guerra de Independencia a los mestizos, que seguro no estaban en los planes iniciales, esto es, tuvo que involucrar a los mestizos, a los pardos, los africanos, a los indígenas y cualquier otro que anduviese por estas tierras. Por lo cual, el criollo americano independentista está comprometido a definirse y a incluir bajo su esfera de poder al mestizo, y así darle cierta legalidad bajo su República; de ahí la obligación que está pendiente, pero que nunca se ha saldado.

Pues el levantamiento de 1813 por parte del Taita Boves, que fue una rebelión popular y militar, le mostró al criollo independentista que él carecía de pueblo para hacer una Guerra de Independencia, lo cual forzó a la clase que impulsó la Independencia a tener que buscar alianza con el populacho e incluirlo en el programa independentista. De otro modo el mezclado hubiese quedado fuera del proceso de Independencia. Todo esto hace que se tenga que elaborar más teoría para fundamentar la Guerra de Independencia y el modelo republicano que se pretendía alcanzar; lo cual hace que cuadros sociales que no estaban incluidos inicialmente en el proceso independentista intervengan en la configuración de la misma. Hay evidencias, por ejemplo, que Tovar no desea incluir a los pardos en la conformación de la República.

De este modo, tenemos que el problema de la identidad recae sobre el criollo americano independentista, es a él quien le corresponde definirse como la voluntad de poder republicana que se enfrenta a la voluntad de poder monárquica. No obstante, el plan inicial se tuerce y la guerra se extiende, se pierden dos Repúblicas y eso hace más complicada la situación; por tanto, a lo externo hay que buscar alianza con Inglaterra ―que representa el progreso ante el feudalismo español― lo cual desplaza la geografía de la guerra hacia Angostura; a lo interno ―después de la rebelión de Boves― la cual muestra la debilidad de una revolución sin pueblo, se hace necesario incluir al mestizo, al negro y al indígena en la lucha por la Independencia.

 

Obed Delfín


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